La falta de infraestructura y de una política energética no le han permitido a México aprovechar el potencial de la relocalización de empresas extranjeras en el país (nearshoring), de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
“No necesariamente México está aprovechando todo su potencial”, manifestó la asociación, la cual acentuó que los anuncios de inversión asociados a esta tendencia no se han materializado en la formación de capital o creación de empleo.
Además, no todos los flujos de inversión extranjera que se han visto están relacionados con nearshoring o sugieren un comportamiento fuera de la tendencia de recuperación en algunos sectores.
En su reporte mensual Indicador IMEF, abundó que entre los elementos relevantes para garantizar un mejor aprovechamiento se encuentran la necesidad de adoptar una política energética adecuada, así como dar certeza jurídica.
Igualmente, apunta que se requiere del mejoramiento de procesos, desarrollar una infraestructura adecuada, fortalecer el estado de derecho y, en general un ecosistema favorable para la inversión.
Lo anterior impulsará a la economía mexicana, para la cual prevén que registre un crecimiento más cercano al 3%, también ayudada por datos mejor a lo esperado en Estados Unidos; mayor resiliencia en el consumo privado; y por la recuperación de la inversión fija bruta.
“Las perspectivas de crecimiento global hacia la segunda mitad del año han mejorado a la luz de un buen desempeño en consumo y crecimiento rezagado”, acentuó el IMEF.
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No obstante, reconoció que su Comité Tecnico mantuvo un tono de cautela respecto a la sostenibilidad de dicho crecimiento, pues es probable que los elementos que han jugado a favor de esta resiliencia no estén presentes más adelante, limitando la extensión del dinamismo económico.
“En concreto, factores como el exceso de ahorro, la reducción en compras de bienes durables y las caídas en ganancias corporativas podrían llevar a una mayor fragilidad económica en 2024”, dijo.
Sobre la inflación, los ejecutivos de finanzas resaltaron que mantuvo su tendencia descendente; sin embargo, su componente subyacente mantiene resistencia a disminuir.
Así, mientas la dilución de choques globales ha favorecido la tendencia a la baja en la inflación, elementos como la estructura de mercados, ineficiencias en cadenas productivas y presiones de demanda han limitado el traspaso de esta dilución de choques hacia la inflación subyacente.
“En general, se mantiene un enfoque de cautela en cuanto a la inflación, ya que es probable que el proceso de convergencia sea lento y no libre de riesgos”, resaltó.
Bajo este contexto, mencionó que es probable que la política monetaria se mantenga restrictiva por un tiempo prolongado.
Finalmente, sobre el tipo de cambio, el IMEF subrayó que elementos como la retórica positiva asociada al nearshoring, fundamentales económicos y el diferencial de tasas explican la apreciación cambiaria, además de la liquidez del peso mexicano, que también podría estar explicando su desempeño.
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