El líder de la industria de Productos de Consumo en EY Latinoamérica Norte, Francisco Olivares, resaltó que a los consumidores mexicanos les preocupa enfermarse en este momento debido a la elevada inflación.

En entrevista con Marco A Mares, para Fortuna y Poder, el especialista apuntó que en primer orden, a los compradores les inquieta los costos de los productos básicos, como alimentos y bebidas; sin embargo, también les alarma no poder enfrentar un gasto derivado de alguna complicación de su salud.

“La expectativa de los consumidores mexicanos es que las cosas van a seguir aumentando de precio, al menos en los siguientes dos meses; para el mediano plazo, tienen un sentimiento más optimista.

“La preocupación número uno vuelve a ser alimentos y bebidas, pero la dos es salud. El consumidor trae un tema muy metido en la mente: lo que está pasando con medicinas y hospitales, pues si se enferman hoy, puede ser catastrófico para la economía de muchos”, mencionó.

Lo anterior, pese a que el comprador mexicano ha mostrado responsabilidad frente a la elevada inflación, y la mayoría ha estado consumiendo sólo “cosas esenciales”, dejando de lado productos y servicios que ahora podría considerar “un lujo”.

Olivares destacó que desde las últimas dos olas de contagios de Covid-19, en el país se ha podido observar que en la mente de los consumidores se adentró, de forma “muy importante”, el tema de ahorrar.

“La gente tiene en mente gastar menos, pues muchos vieron que hubo épocas difíciles… no tener absolutamente nada de dinero, nada debajo del colchón o en el banco, o donde sea, y vio que eso puede ser catastrófico. Así, el ahorro ha sido un tema que ha entrado en la mente de los consumidores de forma importante”.

El especialista resaltó que el consumo no se ha visto tan afectado, pues hay una parte de la población menos cauta (32%), que ve de una forma más optimista el futuro a mediano y largo plazo, y son quienes están gastando un poco más.

“Hay una sección de la población diciendo: ‘bueno, pues he estado encerrado mucho tiempo, no he viajado, no he vivido’, y entonces hemos visto que las ocupaciones hoteleras han estado en cifras altas.

“Además, observamos que el consumidor es más resiliente…se adapta a los cambios muy rápido, y aunque piensa que puede pasar cualquier cosa (una nueva ola), también considera que ya no es tan grave como se veía hace año y medio”, dijo el especialista.

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