El actual fenómeno internacional de relocalización de empresas o “nearshoring” es una oportunidad que solo sucede una vez “en 50 años”, pero en el caso de México, lejos de ser una ventaja que se aprovecha, más se parece a “la historia de una oportunidad perdida”, aseguró Carlos Serrano Herrera, economista en Jefe del banco BBVA México.
En opinión del experto, la salida de empresas de China es “un movimiento estructural” y, conforme a las tendencias observadas, se advierte que ese país todavía va a perder más inversión extranjera directa, misma que debiera tener a México como uno de sus destinos principales.
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Sin embargo, lo que se ha visto es que empresas que se retiran de territorio chino se establecen en otros países asiáticos como Vietnam y Taiwán.
“México debería ser el país del mundo que más inversión debería atraer de lo que ha perdido China”, aseguró el experto, en referencia las necesidades de varias de esas empresas por establecerse en jurisdicciones fuera de China que ofrezcan costos de operación competitivos y que estén más cerca del mercado de Estados Unidos.
De momento, lo que se ha visto es que otros países “nos ganan la partida”, por varias razones, como la insuficiencia de energía eléctrica en las cantidades necesarias, precios competitivos y, además, generada a partir de fuentes renovables, comentó Carlos Serrano, al participar en la Cumbre Uniendo Mentes, organizado para conmemorar el 25 aniversario de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) de la Ciudad de México.
“Desde luego que hay factores que hacen que un país sea menos atractivo, como problemas con el Estado de derecho y la extorsión, pero si tuviera que mencionar uno solo, ese es la política energética”, advirtió Serrano Herrera.
En su participación dentro del foro, el experto destacó que las empresas internacionales demandan certeza en la disponibilidad de energía eléctrica a precios asequibles y no contaminante, debido a las presiones de los gobiernos por impulsar sus metas de sustentabilidad ambiental.
“México podría atraer más inversión con otra política energética”, insistió Carlos Serrano.
El experto hizo notar no obstante, que el siguiente gobierno de México tiene la opción de reencausar la política energética sin necesidad de hacer cambios legales, ya que el actual marco legal vigente –que se heredó del sexenio pasado— permite la participación privada y el fomento de las energías renovables.
“Tenemos un marco legal que, si no es perfecto, sí sirve para generar incentivos que permitan que las empresas puedan generar energías limpias e invertir más en distribución”, concluyó Serrano Herrera.
GC





