El turismo mexicano arrancó 2026 con una menor actividad, pues entre enero y marzo, el Producto Interno Bruto (PIB) turístico registró una caída de 0.8% respecto al trimestre previo, reflejo de un menor desempeño de las actividades de servicios, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El retroceso estuvo explicado por una disminución de 1.1% en el PIB de los servicios turísticos, mientras que la producción de bienes relacionados con el sector avanzó 0.3%, un crecimiento insuficiente para compensar la debilidad del segmento de servicios.

La desaceleración también alcanzó al consumo, tofa vez que el Consumo Turístico Interior retrocedió 0.7% durante el primer trimestre frente al cierre de 2025, principalmente por una menor derrama de los visitantes provenientes del extranjero.

En ese periodo, el consumo turístico receptivo cayó 5.9%, mientras que el consumo realizado por los viajeros residentes en el país mostró un avance de 0.5%, lo que evitó una disminución más pronunciada del indicador.

En comparación con el mismo periodo de 2025, el desempeño del sector fue prácticamente nulo. El PIB turístico creció apenas 0.1% anual, impulsado por un incremento de 0.7% en el componente de bienes, mientras que los servicios registraron una ligera disminución de 0.1%.

El comportamiento del consumo también mostró diferencias entre el mercado nacional y el internacional. El Consumo Turístico Interior aumentó 0.2% anual, apoyado por un crecimiento de 5.4% en el consumo interno. En contraste, el consumo turístico receptivo se desplomó 18.4% respecto al primer trimestre del año anterior.

Los resultados muestran que el turismo inició 2026 con una pérdida de dinamismo, impulsada principalmente por la debilidad de los servicios y por una menor participación del turismo internacional, aunque el mercado interno mantuvo un comportamiento positivo.

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