El peso cerró la semana con una depreciación de 2.04 por ciento o 41.4 centavos, cotizando alrededor de 20.70 pesos por dólar, perdiendo terreno frente al dólar por tercera semana consecutiva, de acuerdo con un análisis de Banco Base. La depreciación del peso está relacionada principalmente con un incremento de las apuestas especulativas netas en contra de la moneda nacional en el Mercado de Futuros de Chicago (CME, por sus siglas en inglés), las cuales siguieron inclinándose a la espera de una mayor depreciación del peso, dice el análisis.
Durante la semana comprendida entre el miércoles 6 y el martes 12 de junio, las posiciones especulativas netas en contra del peso se ubicaron en 27 mil 700 contratos, su mayor nivel desde la primera semana de marzo de 2017.
Los riesgos al alza para el tipo de cambio se incrementaron al cierre de la semana, luego de que la administración de Trump anunció la aplicación de un impuesto del 25 por ciento a la importación de bienes provenientes de China por un monto de 50 mil millones de dólares.
En respuesta, China impondrá un arancel adicional del 25% a las importaciones estadounidense sobre un monto equivalente de 50 mil millones de dólares.
Las medidas arancelarias impuestas por ambos países, que entrarán en vigor a partir del 6 de julio, incrementaron el nerviosismo en el mercado, pues el desarrollo de una guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo, podría desacelerar el crecimiento económico a escala global. El regreso de las tensiones comerciales se presentó en un contexto donde los datos económicos más recientes mostraron señales de una posible desaceleración de la economía de China.
Banco Base detalló que lo anterior llevó al tipo de cambio a alcanzar un nuevo máximo en el año de 20.9605 pesos por dólar casi al cierre de la semana.
Por otra parte, la demanda por dólares incrementó durante la semana luego de que la Reserva Federal decidió subir su tasa de interés en 25 puntos base a un rango entre 1.75 por ciento y 2.0 por ciento, revisó al alza sus proyecciones de inflación y crecimiento económico para Estados Unidos. Con esto confirmó una postura de política monetaria más restrictiva al indicar que podría incrementar la tasa de interés en cuatro ocasiones durante el año, en lugar de los tres incrementos estimados en su reunión de marzo. DHC