El Fondo Monetario Internacional (FMI) continúa viendo una recuperación económica a nivel global este año, pero este panorama es frágil y está bajo la amenaza de varios riesgos a la baja. En su más reciente proyección económica, el FMI calculó que el Producto Interno Bruto (PIB) global avanzará 3.3% este año, una diferencia de 0.1 puntos porcentuales respecto a su pronóstico anterior. Para 2021, su proyección es ahora de 3.4%, una baja de 0.2 puntos porcentuales.
“El crecimiento económico global parece estar alcanzando fondo, pero la recuperación proyectada es frágil. La actividad en el sector manufacturero está mostrando señales de estabilización (…) Sin embargo, el crecimiento global anticipado es frágil, pues refleja mayormente las mejoras en las perspectivas para economías que tuvieron un desempeño débil, mientras se espera que el crecimiento en economías avanzadas continúe aminorado”, apuntó el organismos financiero en su más reciente reporte.
De entre los riesgos para el crecimiento económico global este año destaca el brote del coronavirus de Wuhan, conocido oficialmente como COVID-19. Como lo señalaron otros organismos, el FMI apuntó a los efectos que se prevé sufra la economía China por el virus, que su vez impactarán a otros países.
“Derrames hacia otros países son probables; por ejemplo, a través del turismo, los vínculos en las cadenas de suministros y los efectos en los precios de las commodities”, explicó el organismo.
El sector automotriz y el tecnológico dejarán de representar un lastro para el avance del PIB global. No obstante, los retos globales evitarán que estos sean una fuente de crecimiento económico significativo. Otros riesgos incluyen señales de debilidad en la inversión corporativa, además de la incertidumbre que persiste ante la relación comercial China-Estados Unidos a pesar de los avances rumbo a la firma de su macro-acuerdo. Aunque el panorama es escabroso, el FMI subrayó los efectos positivos que una política monetaria más acomodaticia sobre la economía global.
“Una amplia política monetaria acomodaticia, sumada a una política de relajamiento fiscal en algunas economías ha ayudado a mantener al margen caídas más severas en el crecimiento (…) Con las proyecciones de recuperación altamente frágiles, será importante no retirar el soporte de estas políticas muy pronto”, explicó el organismos financiero.
Para mantener el crecimiento a mediano plazo, éste añadió que, además del apoyo de políticas monetarias laxas, hará falta impulsar reformas estructurales, sobre todo en materia laboral y de productos de consumo.   Te puede interesar: Se debilitará comercio en 1T20 y panorama podría empeorar por coronavirus: OMC cach