El presidente del Consejo Nacional para el Desarrollo del Comercio en Pequeño, Gerardo López Becerra (ConComercioPequeño AC), indicó que el riesgo de que 300 mil pequeños negocios cierren definitivamente en el primer semestre del año se mantiene.
En un comunicado, el directivo apuntó que el peligro radica en que, a un año del inicio de la pandemia en el país, persiste “la ausencia de un plan gubernamental de reactivación económica claro y con visión de corto y largo plazo sobre las alternativas que puedan establecerse”.
“No se avizora una pronta salida de la crisis. La carencia de este plan provoca descontrol e incertidumbre entre los dueños y trabajadores del pequeño comercio, quienes aún no se han recuperado del año de la crisis y están temerosos de los impactos que puede tener la llegada de la “tercera ola” de contagios.
“En la práctica, los dueños del comercio en pequeño han tenido que aplicar el viejo dicho de “rásquense con sus uñas” cada quien, para sortear las dificultades”, expuso.
En ese sentido, López resaltó que durante este año, poco más de un millón de pequeños comercios y empresas familiares han tenido que cerrar sus establecimientos. Además, la informalidad y el ambulantaje ha crecido en forma desproporcionada, derivado de búsqueda de alternativas de ingreso que tienen aquellos que se vieron en la necesidad de cerrar sus negocios.
“2021 aún ofrece la posibilidad a los sectores del pequeño comercio, que han sido duramente golpeados por la crisis, de iniciar la ansiada recuperación económica de sus establecimientos.
“Sin embargo, la ausencia de un plan eficaz de apoyo que atienda las diversas necesidades que tienen los sectores, restablezca las cadenas de producción y consumo de bienes y servicios, pero sobre todo de confianza de que los contagios del Covid-19 se lograron contener y reducir con un programa de vacunación efectivo, provocará que la recuperación de la economía popular tarde por lo menos dos o tres años”, estimó.
López agregó que, aunque la estrategia de confinamiento, control de movilidad y reducción de horarios tuvo resultados aceptables para evitar contagios hace un año, ahora se encuentra desgastada entre la población y con efectos negativos en materia económica, lo cual repercute en la liquides de los comercios y tendrá consecuencias en el pago de impuestos.
Cabe mencionar que poco más de 60 por ciento de los comercios en pequeño y negocios familiares que aún está abierto, mantiene una economía de sobrevivencia.
De esta forma, la venta del día se ocupa para solventar los pagos más urgentes mientras que crece el endeudamiento para afrontar los pagos de renta, proveedores, servicios (luz, agua y transporte), salario de trabajadores o pago al IMSS.
“La necesidad de financiamiento que tiene este sector es por arriba de los 250 mil pesos por negocio, lo cual es 10 veces mayor al crédito federal que los funcionarios gubernamentales siguen han ofrecido”, acentuó López.
er





