El proyecto del “paquete económico” de 2027 anticipa un escenario en el que el gobierno federal tendrá un margen presupuestal estrecho para gastar en infraestructura o en apoyos concretos que impulsen el crecimiento económico del país.

Aunque la propuesta oficial plantea compromisos para avanzar en la consolidación fiscal —al proyectar una baja en el déficit público de 4.1% a 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB)—, este saldo aún supera el 2.9% del PIB destinado a la inversión pública.

Te puede interesar: IMSS digitaliza ocho trámites clave para impulsar a las mipyme

En este sentido, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) advirtió que el espacio de maniobra es mínimo y que, en los hechos, el país recurre al endeudamiento para financiar gasto corriente en lugar de obras productivas.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó el pasado 8 de septiembre el “paquete económico” de 2027 al Congreso de la Unión, un paquete integrado por tres documentos principales: Criterios Generales de Política Económica, el proyecto de Ley de Ingresos y el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación de 2027.

Tras revisar los documentos, Coparmex manifestó en un comunicado su preocupación por el rumbo de la deuda pública y los riesgos para la estabilidad de las finanzas del país.

Te puede interesar: STPS simplifica la inscripción y la renovación de registro en el Repse 

El saldo total de de la deuda pública alcanzará 55% del PIB, la proporción más alta desde 1990. A esta presión se suma un costo financiero de la deuda que absorberá 1.57 billones de pesos —un alza real del 11.8%— y el pago de pensiones por 2.48 billones de pesos, un segmento de gasto que consumirá dos de cada 10 pesos del presupuesto total.

En materia hacendaria, la Coparmex reconoció como una decisión positiva que no se creen nuevos impuestos, ni que suban las tasas generales.

Sin embargo, el organismo patronal alertó que las medidas de mayor fiscalización propuestas por el Ejecutivo pueden castigar a las empresas y elevar sus costos operativos.

Te puede interesar: SAT propone tasa opcional de IVA de 7% para mipymes

Los cambios legales amplían la base del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para sociedades con ingresos superiores a 50 millones de pesos (mdp) y se fijan nuevos topes a las deducciones de impuestos e incluso a la amortización de pérdidas fiscales.

“Esto podría generar una utilidad fiscal y una obligación de ISR distinta a su realidad financiera, afectando especialmente a empresas endeudadas, reduciendo los incentivos para invertir e incluso limitando su supervivencia”, aseguró el organismo empresarial en su comunicado.

En descargo, el sindicato patronal respaldó aspectos positivos contenidos en el “paquete económico”, tales como la reducción del 12% en las tarifas por el uso del espectro radioeléctrico —medida clave para mejorar la conectividad nacional—, así como los incrementos presupuestales destinados a aspectos críticos: 3.9% para la Secretaría de Seguridad, 6.6% en educación, 4.8% en salud y un alza del 9.8% para los fondos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

GC