La inflación en México enfrenta “vientos en contra” que le impiden bajar de una manera más consistente, debido principalmente a un mayor consumo privado, un gasto público más vigoroso y los costos laborales, derivado de la política de aumentos al salario mínimo.
Irene Espinosa Cantellano, subgobernadora del Banco de México (Banxico), hizo esta advertencia —en entrevista con el diario Reforma— al descartar que el Banco central deberá ser cauteloso en sus próximas decisiones de política monetaria, después de haber empezado un ciclo de flexibilización con un primer recorte de la tasa de referencia de 25 puntos base, esto es de 11.25% a 11%.
Te puede interesar: Banxico ajustó a la baja su pronóstico de inflación para el primer trimestre
El año 2024 plantea un escenario diferente al del año pasado, ante “una fuerte demanda interna” y “una política fiscal expansiva”, comentó la funcionaria, en referencia al consumo de las familias y al gasto público, derivado del cierre de la presente administración federal, que terminará su sexenio el próximo 30 de septiembre.
Irene Espinosa fue la única integrante de la Junta de Gobierno del Banxico, que en su reunión de política monetaria que se efectuó el pasado 21 de marzo, votó en contra de aplicar el primer recorte a la tasa de referencia.
La funcionaria igualmente hizo ver que se han cumplido cinco años consecutivos con una política de ajustes al salario mínimo, que han otorgado incrementos de 20% anual, lo cual ha tenido efectos en el sistema de salarios del país y, consecuentemente, en los costos laborales de las empresas, sin olvidar que al contar con más dinero, los hogares aumentan su consumo de bienes y servicios.
Te puede interesar: Banxico baja tasa de interés a 11%, su primer recorte en más de 3 años
Todo esto también contribuye a reforzar las presiones inflacionarias.
En sus consideraciones, Irene Espinosa destacó que, si bien la tasa de inflación general de México ha mantenido una tendencia decreciente, la inflación subyacente persiste alta, evidencia de que existen bienes y servicios cuyos precios siguen una ruta ascendente.
“Vemos, en mi opinión, un panorama más complejo de lo que veíamos antes, porque si bien ya se redujo de manera importante estamos viendo que la inflación subyacente, y sobre todo el componente de servicios, muestra una persistencia muy fuerte”, aseguró la funcionaria. (Con información de Reforma)
GC





