Los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alcanzaron un acuerdo fiscal global para gravar con un impuesto mínimo de 15% a las empresas multinacionales, como las compañías tecnológicas.
Este acuerdo abarca a 136 países y jurisdicciones, que representan a 90% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, y confirma el acuerdo logrado por el grupo del Marco Inclusivo de la OCDE, que se dio a conocer el 1 de julio.
Asimismo, la propuesta de gravar a las grandes multinacionales ya había sido avalada por las economías más grandes del mundo, aglutinadas en el G20.
Mediante un comunicado, la OCDE informó este viernes que el nuevo impuesto significará reasignar más de 125,000 millones de dólares (mdd) americanos, procedentes de cuando menos las 100 mayores y más rentables compañías multinacionales del mundo.
“El acuerdo de hoy hará que las disposiciones fiscales internacionales sean más justas y funcionen mejor. Esta es una gran victoria para un multilateralismo eficaz y equilibrado”, aseguró el secretario general de la OCDE, el australiano Mathias Cormann.
El acuerdo se sustenta en dos pilares cuyas líneas generales se trazaron en el consenso de 130 países alcanzado el pasado 1 de julio.
El Pilar 1 plantea reasignar algunos derechos de gravamen sobre las multinacionales desde sus países de origen hacia los mercados en los que estas empresas realizan su actividad económica y obtienen beneficios, con independencia de si tienen o no presencia física en ellos.
Por lo anterior, el volumen del beneficio residual de las empresas (el que queda después de que el país donde esté la sede se haya quedado con el impuesto correspondiente a 10% de la rentabilidad) se repartirá entre los países donde operan las compañías.
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La cifra acordada hoy fue de 25% de ese beneficio residual, después de que hasta ahora se estuviera discutiendo entre un rango de entre 20% y 30%.
Esto se refiere a grandes empresas con una facturación mundial superior a 20,000 millones de euros y una rentabilidad superior a 10%, y el reparto de beneficios se realizará entre los países donde cada compañía tiene ingresos superiores a 1 millón de euros (250,00 en pequeños estados).
El Pilar 2 establece un impuesto a las compañías de mínimo 15%. En su anterior formulación, se preveía “al menos 15 %”, lo que se interpreta como una flexibilización para atraer a los países más remisos.
La suma de Irlanda, Hungría y Estonia hace que ya el acuerdo tenga el apoyo de todos los países del G20 y de la OCDE.
Además de la salida de Pakistán, siguen sin sumarse al actual consenso otros tres países que ya estaban fuera: Nigeria, Kenia y Sri Lanka, con lo que un total de 136 países y jurisdicciones respaldan esta iniciativa.
El acuerdo ya detallado se presentará a los ministros de finanzas del G20 el próximo 13 de octubre en Washington DC, Estados Unidos, así como a finales de mes en la reunión cumbre del G20, que se efectuará en Roma, Italia, donde se estudiarán los próximos pasos a dar para que lo pactado pueda aplicarse a partir de 2023. (Con información de EFE)





