El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) alertó un paquete económico apoyado en escenarios tan optimistas puede generar una visión errónea que podría incidir negativamente en la evolución de la inversión.
En una nota de opinión, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) reiteró que un principio básico para la elaboración del Paquete Económico es que se apegue a un marco macroeconómico realista, que reconozca y considere los riesgos que amenazan la estabilidad fiscal del país y haga todo para mitigarlos.
Abundó que este proceso debe reconocer las presiones sobre las fuentes de recursos recurrentes y de gasto público, y que a la vez atienda las necesidades más urgentes de la población, como educación, salud, seguridad e inversión pública.
En ese sentido, expuso que este gobierno mantiene el optimismo que se observaba en la administración pasada al momento de elaborar los escenarios para los paquetes económicos de cada año, algo que, sin duda, “es un riesgo, toda vez que puede afectar la viabilidad, no solo de las finanzas públicas, sino de crecimiento y desarrollo al no cumplirse las expectativas”.
En su opinión, el CEESP recalcó que aunque el escenario de crecimiento económico para el presente año se ajustó a la baja, de un rango de 2.5% a 3.5% a uno de 1.5% a 2.5%, “es evidente que la expectativa sigue siendo optimista, toda vez que el pronóstico promedio de los especialistas del sector privado ya se ubica por debajo del 1.5 por ciento”.
Para 2025, expuso, permanece el optimismo con un pronóstico de 2% a 3%, “respaldado por un mercado laboral sólido, un consumo privado robusto y niveles elevados de inversión pública y privada, con un enfoque en la inclusión regional”. Sin embargo, para ese año el pronóstico de los especialistas es de 1.2 por ciento.
“Evidentemente este es un escenario que contrasta con la evolución general de los principales indicadores macroeconómicos y con la percepción de los especialistas.
“Un paquete económico apoyado en escenarios tan optimistas puede generar una visión errónea que podría incidir negativamente en la evolución de la inversión”.
Gasto no ha mostrado señales de austeridad
De forma destacada, el Centro advirtió que el gasto no ha mostrado señales de austeridad, como lo ha asegurado el gobierno y “en el Paquete 2025 tampoco parece considerarlo”, pues plantea un total de 9,226.2 mil millones de pesos (mmp), cifra que si bien es 3.6% menor en términos reales a la estimada para el cierre de este año, resulta 563 mmp superior a la cifra de 8,664 mmp prevista en los Precriterios 2025, que equivalía a una disminución de 8.8%.
“La complejidad de un mayor ajuste al gasto se relaciona en mayor medida con el hecho de que en buena parte se ha concentrado en transferencias incondicionales que obviamente son muy rígidas a la baja ya que su reducción sería muy costosa políticamente.
“A menos que las autoridades decidan sacrificar algún programa de menor relevancia, es poco viable una reducción del gasto suficiente para cumplir los objetivos de déficit, sobre todo cuando hay propuestas de nuevos programas sociales que se han venido anunciando”, expuso el CEESP.
Sobre el gasto programable, se plantean 6,527.6 mmp, lo que significa una disminución de 3.6% real respecto al gasto aprobado para 2024, por lo que no será tan amplio como se había previsto en los Precriterios 2025 (9.8%).
En tanto a su clasificación administrativa, que refleja la entidad pública que lo ejerce, se aprecia que prácticamente todos los conceptos del gasto programable muestran un ajuste a la baja.
Aquí “preocupa que algunas de ellas tienen una relación directa con el bienestar de los hogares”. De hecho, la secretaría de Salud muestra una disminución de 34% en su gasto, mientras que el de Seguridad y Protección Ciudadana disminuye 36.2%. La secretaría de Educación ejercerá recursos inferiores en 1.5%.
Considerando la clasificación funcional del gasto programable, es decir, según sus propósitos u objetivos socioeconómicos, igualmente se aprecia una posible afectación negativa en el bienestar de los hogares.
Lo anterior, porque el gasto en el sistema de salud se reduce 12.2% en términos reales. En educación la baja es de 0.5% y en asuntos de orden público y de seguridad interior es de 42.9%.
“Incluso, como lo habíamos considerado, plantear una disminución del gasto obligó al gobierno a limitar recursos a sus programas prioritarios.
“Los recursos para el programa de Pensión para Personas Adultas Mayores muestra una disminución real de 0.3%, el de Jóvenes Construyendo el Futuro una baja de 4.1%, el de Sembrando Vida 3.7% y el de la Escuela es Nuestra 15.4%, entre otros”, alertó.
Por otro lado, el gasto en inversión fue otro de los rubros que se ajustó a la baja, como lo habíamos anticipado. De acuerdo con el presupuesto para el 2025, el gasto en inversión física se reduce 12.7% en términos reales respecto al presupuesto aprobado para el 2024. Evidentemente esto tenderá a afectar los proyectos de infraestructura que se requieren para impulsar un mayor crecimiento económico.
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