La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los países productores independientes han decidido este martes aumentar su producción de crudo y añadir 400,000 barriles diarios a su oferta de febrero, a pesar de la fuerte expansión de la variante ómicron del Covid-19.

En una vídeoconferencia, los ministros de la alianza, denominada OPEP+, confirmaron “la decisión de ajustar al alza la producción global mensual en 0.4 millones de barriles diarios (mbd) en el mes de febrero de 2022”, según su declaración final, publicada por la OPEP.

En representación de México, participó la secretaria de Energía, Rocío Nahle García, quien manifestó su conformidad con el acuerdo alcanzado por el bloque de países petroleros.

“De acuerdo a la declaración de cooperación, se continúa con el programa establecido de incrementar 400,000 bd a la producción, con base en la cuota establecida de todos los países permanentes”, escribió la funcionaria a través de su cuenta de Twitter.

El resultado del encuentro —encabezado por Arabia Saudí y Rusia— era el esperado por los mercados. Tras apreciarse cerca de 75% en 2021, el “oro negro” se mantenía hoy al alza, con el barril de Brent rozando los 80 dólares.

Así las cosas, ni a la OPEP+ ni a los “petroprecios” parece preocuparles los posibles efectos de la virulenta oleada actual de la pandemia de la Covid-19, impulsada por la contagiosa variante ómicron.

El mundo, mejor preparado ante el Covid-19

La alianza de países petroleros se ha mostrado confiada en que el impacto de ómicron, sobre todo en la movilidad y en la demanda de crudo, será “leve y de corta duración”, según un análisis de un comité interno de OPEP+.

El informe destaca además que el mundo cuenta con instrumentos cada vez mejores para “gestionar el Covid-19 y sus desafíos conexos”.

El aumento de la producción petrolera está en línea con la hoja de ruta acordada por la OPEP+ en julio pasado para recuperar paulatinamente, hasta septiembre próximo, el nivel del bombeo de antes de la pandemia.

Hasta ahora, la OPEP+ se ha ceñido a ese plan de aumentos mensuales moderados, de 400,000 bd, en una estrategia de cautela frente a las incertidumbres que afronta el mercado de la energía, sobre todo debido a la pandemia.

El gran recorte se ha reducido respecto a los 9.7 mbd (cerca de 10% de la producción mundial), que se aplicó en mayo de 2020, para compensar el histórico desplome de la demanda y de los precios del petróleo que provocó la crisis del Covid-19.

La OPEP estima que el consumo de crudo aumentará este año en 4.2 mbd. Con ello, totalizaría 100.6 mbd de media, nivel superior al previo a la pandemia y un récord histórico en términos anuales.

La OPEP+ volverá a estudiar la situación en su próxima reunión telemática, convocada para el 2 de febrero.

GC