La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recortó su estimación de crecimiento para México y ahora prevé que la economía avance 0.7% este año, después de haber calculado previamente un crecimiento de 0.8 por ciento.

Para 2026, el organismo considera que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará 1.2%, una ligera disminución respecto del 1.3% que tenía en sus proyecciones anteriores.

En cuanto a 2027, mantiene una expectativa de expansión de 1.7 por ciento.

En su última actualización sobre las finanzas públicas correspondientes a octubre, la Secretaría de Hacienda modificó su proyección de déficit amplio para 2025 —los requerimientos financieros del sector público— y la ajustó de un rango entre 4.3% y 4.4% del PIB a un cálculo puntual de 4.5%, por encima del 4.3% considerado en el paquete económico publicado en septiembre.

A finales de noviembre, el Banco de México también ajustó sus estimaciones y redujo su proyección de crecimiento para 2025 de 0.6% a 0.3%. Para 2026, mantuvo su expectativa de avance en 1.1%, con un intervalo entre 0.4% y 1.8%, por lo que anticipa que será hasta 2027 cuando el país retome tasas superiores a 2%.

En su Informe de Perspectivas Económicas, la OCDE explicó que su nueva previsión incorpora el efecto de los cambios recientes en las tasas arancelarias bilaterales de Estados Unidos. Entre mediados de mayo y mediados de noviembre, la tasa arancelaria efectiva sobre las importaciones estadounidenses se redujo a un estimado de 14.0%, desde el 15.4% que se había utilizado en el reporte de junio.

El organismo señaló que esta revisión se debe al impacto combinado de aranceles más bajos para productos chinos, nuevos incrementos arancelarios aplicados desde agosto, algunos ajustes sectoriales al alza y una actualización en la proporción de bienes importados desde Canadá y México que cumplen con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La OCDE indicó que los aranceles sobre productos secundarios de cobre aumentaron 50 puntos porcentuales, mientras que los gravámenes al acero y al aluminio pasaron de 25 puntos porcentuales a 50 puntos porcentuales. También se aplicaron nuevos aranceles a la madera, los camiones y los autobuses.

En el caso de México, el organismo recordó que la evaluación revisada sobre la proporción de importaciones que cumplen con el T-MEC reduce la tasa arancelaria efectiva en poco más de 3 puntos porcentuales, considerando el peso que tienen estos flujos comerciales en Estados Unidos.

Una complicación particular para Canadá y México es la necesidad de estimar la proporción de las diferentes importaciones estadounidenses que cumplen con el T-MEC.

“Dichas importaciones ingresan a Estados Unidos libres de aranceles, siempre que se cumplan ciertas condiciones. México enfrenta un arancel del 25% para los productos que no cumplen con el T-MEC”, expuso la OCDE.

El organismo añadió que existe evidencia de un incremento en las tasas de cumplimiento del T-MEC desde que se elevaron los aranceles este año, ya que los costos asociados al proceso de documentación para acreditar el cumplimiento ahora resultan menores que el pago del arancel impuesto a los bienes que no satisfacen las reglas del acuerdo.

Antes, con tasas cercanas a cero, muchas empresas preferían evitar ese trámite.

Durante 2024, aproximadamente 50% de las importaciones estadounidenses provenientes de México y 40% de las de Canadá se registraron bajo el T-MEC. Ese dato sustentó la suposición de una tasa de cumplimiento del 50% en las estimaciones de la tasa arancelaria efectiva incluidas en las Perspectivas Económicas de junio de 2025.

Desde entonces, la proporción de mercancías registradas bajo el T-MEC aumentó a 85% en julio tanto para México como para Canadá. Además, la proporción de bienes libres de arancel dentro del total importado por Estados Unidos se ha mantenido casi sin cambios en el caso de estos dos países, mientras que ha caído en el resto de sus socios comerciales.

Con esta actualización, las nuevas estimaciones de la OCDE consideran que 80% de los productos importados desde México y Canadá cumplirán con el acuerdo.

Hacia adelante, la OCDE resaltó que el bajo desempleo y la moderación de la inflación impulsarán el consumo. Puntualizó que el consumo público y la inversión se mantendrán moderados, dada la continua consolidación fiscal.

Asimismo, la disminución de la tasa de interés de Banxico “brindará cierto impulso a la inversión”, aunque espera que su recuperación sea gradual, lo que refleja la persistente incertidumbre nacional e internacional.

Por otro lado, considera que las exportaciones se verán afectadas por el aumento de los aranceles y la incertidumbre.

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