La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó al alza sus estimaciones de crecimiento para la economía mexicana tanto para 2025 como para 2026. Para este año, la organización prevé una expansión de 0.8%, por encima del 0.4% proyectado en junio.
Para 2026, la OCDE mantiene un panorama más positivo, con un avance de 1.3% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, dos décimas superior a lo estimado en su reporte de hace tres meses.
En su nuevo informe, sin referirse específicamente a México, el organismo internacional destacó que el crecimiento global se mostró más resiliente de lo previsto durante la primera mitad de 2025, particularmente en varios mercados emergentes y en Estados Unidos.
Abundó que la producción industrial y el comercio se vieron impulsados por compras adelantadas ante el aumento de los aranceles estadounidenses. Desde mayo, los gravámenes de Estados Unidos a las importaciones de la mayoría de los países han subido, alcanzando una tasa efectiva estimada de 19.5% a finales de agosto, el nivel más alto desde mediados de la década de 1930.
De acuerdo con la OCDE, aunque el impacto total de estos aumentos aún está en desarrollo, “ya se observan señales tempranas en el comportamiento del consumidor, los mercados laborales y los precios”.
Agregó que “los mercados laborales muestran debilidad, con mayor desempleo y menos vacantes en algunas economías, mientras que la desinflación se ha estancado en muchas otras debido al alza en los precios de los alimentos y a la persistencia de la inflación en los servicios”.
De cara al futuro, la OCDE advirtió que los riesgos a la baja son significativos, incluyendo nuevos incrementos arancelarios, mayores preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal y renovadas presiones inflacionarias, lo que podría frenar el crecimiento.
“La reevaluación de los mercados financieros, incluyendo los criptoactivos volátiles, también podría generar riesgos adicionales para la estabilidad financiera”, expuso.
Entre los factores positivos, la organización destacó que una reducción de las restricciones comerciales o avances más rápidos en inteligencia artificial podrían respaldar resultados más sólidos.
A nivel global, la OCDE prevé que la economía disminuya de 3.3% en 2024 a 3.2% en 2025 y 2.9% en 2026, “conforme desaparezca el impulso por compras adelantadas y los mayores aranceles, junto con la persistente incertidumbre en la política económica, lo que afectará la inversión y el comercio”.
Para Estados Unidos, el crecimiento anual del PIB se moderaría de 2.8% en 2024 a 1.8% en 2025 y 1.5% en 2026, “ya que el fuerte dinamismo de la inversión en sectores de alta tecnología se verá más que compensado por aranceles más elevados y una menor inmigración neta”.
En el caso de China, se proyecta un crecimiento de 4.9% en 2025 y 4.4% en 2026, “a medida que se disipa el efecto de las compras adelantadas, entran en vigor aranceles más altos y disminuye el apoyo fiscal”.

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