En el próximo regreso a clases, que el calendario oficial marca para el próximo 28 de agosto, los padres de familia pueden organizarse para que los gastos derivados por el ingreso de sus hijos a la escuela no se convierta en un problema para la economía familiar.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda a los padres de familia o tutores de los niños y adolescentes que preparen un presupuesto que les permita cubrir la compra de uniformes, zapatos, calzado deportivo o bien de útiles escolares que requieran y sujetarse lo más posible a ese presupuesto.
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Asimismo, se sugiere hacer lo posible para reutilizar los cuadernos, libros y materiales escolares que hayan quedado del ciclo escolar anterior y que puedan servir para el siguiente. De esta manera, los hogares ahorrarán en la compra de materiales nuevos y contribuirán a la reducción del desperdicio de papel, cartones y plásticos.
En caso de comprar libros, cuadernos, materiales o uniformes nuevos, lo preferible es comparar precios y calidades, por lo que es necesario darse el tiempo suficiente de buscar en diferentes tiendas. Entre menos tiempo se disponga para esta labor, el riesgo es que los padres de familia terminarán por comprar los artículos escolares en la tienda más cara.
Para esta tarea, los padres, tutores o incluso los mismos niños y adolescentes pueden consultar el sitio Quién es quién en los precios de Profeco.
Se recomienda revisar las promociones u ofertas de las tiendas.
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Una opción para comprar libros a precio menor consiste en buscar en los locales de libros “de viejo” o libros usados los títulos indicados en las listas de útiles de las escuelas, sobre todo los textos que no pierdan vigencia con el tiempo, como es el caso de la literatura universal.
Explicar a los menores que los artículos escolares decorados con personajes de películas, cómics o de series de televisión resultan más caros que los de diseño más austero. Una opción consiste en conseguir estampas de los personajes de moda y colocárselas encima a los artículos escolares o bien forrar los cuadernos y libros con papeles de colores que los hagan verse más atractivos.
En la medida de lo posible, tratar de inspeccionar cuidadosamente y probar los artículos escolares, tales como bolígrafos o “plumas”, lápices, lápices de colores, pinturas, pegamentos y juegos de geometría, para evitar llevarse los productos defectuosos o inservibles.
En el caso de los uniformes, las sugerencias consisten en buscar las tallas más adecuadas para cada quien, que tengan cierta holgura, ya que los niños y adolescentes se encuentran en proceso de crecimiento y rápidamente pueden sentir la ropa apretada.
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Lo mismo para el caso de los zapatos, el pie debe sentirse cómodo en el interior. Dar preferencia a los clásicos modelos escolares y evitar los diseños de moda, ya que estos últimos son generalmente más caros y no necesariamente son los más cómodos, ni los más prácticos para el uso rudo que les dan a diario los niños y adolescentes.
Se sugiere buscar preferentemente las telas de fibras naturales, como el algodón, verificar que las costuras estén bien hechas y que no se rompan, además de que es necesario revisar las indicaciones de lavado y obedecerlas, para evitar que la ropa se desgaste más rápido.
Si el menor necesita cambiar de mochila para el nuevo ciclo escolar, buscar una que tenga las dimensiones adecuadas para la cantidad de cosas a guardar y también que esté confeccionada con materiales ligeros, pero resistentes, sobre todo que sean repelentes al agua.
De preferencia, siempre comprar en comercios legalmente establecidos para garantizar que los artículos cumplan con las normas de calidad y la opción de hacer reclamaciones en caso necesario.
GC





