La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó su Plan Anual de Financiamiento (PAF) 2026, en el que estimó que las necesidades de financiamiento del sector público para el próximo año representarán 16.6% del producto interno bruto (PIB).

De acuerdo con la dependencia, el requerimiento de financiamiento para 2026 implica una reducción de 2.2 puntos porcentuales respecto al presente año, lo que se enmarca en una estrategia de convergencia fiscal gradual.

En ese sentido, Hacienda recordó que el PAF define las acciones, objetivos y estrategias de la política de deuda del sector público, bajo el “compromiso del gobierno federal por orientar sus políticas, estrategias y acciones a alcanzar un desarrollo económico con bienestar y humanismo; comprometido con una convergencia fiscal gradual que fortalecerá la sostenibilidad de la deuda a través de una trayectoria equilibrada entre deuda y PIB”.

El PAF 2026, dirigido a la ciudadanía, agencias calificadoras e inversionistas con el objetivo de garantizar una política de comunicación transparente sobre el financiamiento público, proyecta que la deuda interna neta del gobierno representará 84.2% del total, con un plazo promedio de 7.9 años, mientras que la deuda externa tendrá un plazo de 15.6 años.

Igualmente, prevé que los valores gubernamentales a tasa fija real y nominal con vencimiento superior a un año constituyan el 79.4% de la deuda interna, lo que apunta a un perfil de vencimientos más estable.

Hacienda señaló en un comunicado que continuará con una estrategia de diversificación de portafolio y gestión de riesgos, mediante un programa de coberturas con instrumentos financieros derivados, con el propósito de reducir la volatilidad asociada a fluctuaciones en los precios del petróleo, el tipo de cambio y las tasas de interés. Esta línea de acción busca mitigar riesgos macrofinancieros en un entorno global aún complejo.

La dependencia también subrayó que el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) seguirá siendo un actor clave en la financiación de proyectos de infraestructura, así como en otros sectores estratégicos con alto impacto social en áreas prioritarias, a través de mecanismos innovadores y estrategias sostenibles de largo plazo.

A lo anterior se suma que el gobierno federal mantendrá una colaboración estrecha con los emisores recurrentes del sector público para implementar sus estrategias de financiamiento, al tiempo que se conservará una comunicación constante con los participantes del mercado.

La SHCP apuntó que la finalidad es cumplir con los cinco ejes sobre los que se cimienta la política de financiamiento: cubrir las necesidades del gobierno federal a un nivel de riesgo y costo adecuados; mejorar el perfil de vencimientos de la deuda y sus características; realizar un manejo integral de los riesgos; fortalecer la emisión de instrumentos alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y principios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG); y reforzar la sostenibilidad de la deuda pública.

Las acciones aseguran un portafolio de pasivos públicos diversificado y robusto, capaz de resistir episodios de volatilidad. Disminuye presiones a corto plazo, con potencial de crecimiento en el mercado interno, principalmente mediante instrumentos sostenibles”, aseveró Hacienda.

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