El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) señaló que son necesarias políticas públicas que se avoquen, en diversos frentes, a alcanzar y mantener un mejor desempeño de la actividad productiva del país.
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) abundó que es indispensable un entorno que facilite a todas las empresas participar en el sector formal de la economía, con expectativas claras de crecimiento y supervivencia, así como generar una percepción positiva y de certidumbre del ambiente de negocios.
Lo anterior, bajo el contexto de que en 2022 la economía informal generó casi la cuarta parte (24.4%) del producto interno bruto (PIB), su porcentaje históricamente más alto. “Pero, como es sabido, la productividad del sector informal es baja”.
“La informalidad se ha convertido en una alternativa para un gran número de personas que buscan una fuente de ingresos, pero se ha consolidado ante la ausencia de políticas que propicien la participación en el sector formal de la economía”, apuntó.
El CEESP mencionó que la tolerancia de las autoridades ha sido causa importante de la informalidad en general. Asimismo, la carga regulatoria excesiva disuade la apertura de una empresa en la formalidad.
“Sin duda, los costos laborales no salariales disuaden la formalidad en lo laboral. Pueden llegar a 50% de los costos laborales totales”, destacó el Centro, el cual agregó que un gran número de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) son total o parcialmente informales y, por su tamaño, tienen pocas oportunidades de ser productivas.
Esto, agregó, inexorablemente pesa en el problema de baja productividad y de su crecimiento del país.
“Por ello, es necesario adoptar políticas que reduzcan el costo de la regulación económica y los costos laborales de las empresas”.
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Igualmente, se requiere de medidas que fomenten el aprovechamiento de la relocalización de las cadenas productivas o nearshoring, pues éstas “no son eternas”.
“México está en un momento que no puede desaprovechar. Dicha relocalización puede generar beneficios importantes y duraderos para toda la población, siempre y cuando exista un entorno de legalidad y otras condiciones necesarias para que sea atractivo participar en la formalidad a lo largo de todo el país, no sólo en el norte.
“La tarea sería complicada, pero rendiría frutos si las autoridades se convencen de que el beneficio de los hogares y la superación de los individuos y su inclusión en la economía productiva sean su principal objetivo. Con ello y con trabajo y competencias habría políticas públicas suficientes y eficientes para lograrlo”, concluyó.
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