Pese a la oportunidad e impulso que representa el fenómeno de la relocalización de empresas (nearshoring) para la economía, por sí solo no llevará a México a desatar el potencial “que todos queremos ver” de entre 5 o 6 por ciento, indicó Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays.
“Nos va a dar a lo mejor 5 o 6 por ciento un año o dos en algún momento, pero no es sostenible”, expuso el analista.
En conferencia de prensa, abundó que para que el país pueda crecer en esa magnitud, de forma sostenible, requiere que el sector energético funcione con lógica de mercado, pues “toda la economía funciona ya con lógica de mercado salvo el sector energético”.
Igualmente, necesita que se mejore el Estado derecho, lo que implica, como mínimo, “la profesión policiaca; aumentar el número de jueces, pues tenemos -de los 16 en promedio del mundo- nueve en Latinoamérica y en México tenemos tres jueces por cada 100 mil habitantes; y mejorar la parte carcelaria donde más de 50% de la población carcelaria, no ha recibido sentencia”.
Lo anterior es fundamental, dijo el economista, para que el sector privado pueda desarrollarse.
“Hay reformas estructurales importantes que hacer en el país… en tema de Estado de Derecho, por ejemplo, y otros más. Pero (el nearshoring) sí nos está dando crecimiento y nos va a dar bastante más”, agregó.
En tanto, acentuó que en Barclays prevén que el nearshoring aporte 0.3 por ciento adicional de crecimiento al producto interno bruto (PIB) este año. Para 2024 estaría agregando 0.5 por ciento, y en los siguientes 8 o 10 años incrementará un poco más dicho aporte.
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En ese sentido, expuso que para 2023, aunque se están mejorando las estimaciones, esperan un avance de la economía mexicana de 2.5%, pronóstico basado también en el impulso que da la economía estadounidense, misma que no ha entrado en recesión.
Casillas agregó que, de hacer una revisión a su estimación, sería al alza, principalmente por el crecimiento de Estados Unidos y por un mayor efecto del nearshoring, fenómeno que ya se ve en la construcción.
“La gente quiere pensar que viene las empresas y automáticamente la producción de manufacturas sube, y eso no pasa. Para que venga la empresa hay que construir desde los parques industriales hasta los edificios o las líneas de producción, y es entonces que ya se empieza a producir algo manufacturero.
“Donde estamos viendo un nearshoring es en construcción”, resaltó.
Otro punto a favor del crecimiento son las finanzas públicas estables, las cuales esperan que se mantengan así en el cierre del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pese al apoyo a las empresas del Estado, un riesgo que mercados ya descontaron, de acuerdo con Casillas.
Finalmente, sobre si las elecciones presidenciales de 2024 en México pudieran afectar el crecimiento, el economista opinó que causa mayor incertidumbre el proceso de Estados Unidos, programado para noviembre.
“Y no porque sean esas (las elecciones) las que preocupan. (Más bien) preocupa que algún candidato ponga el nombre de México, sobre todo en temas de seguridad y es tipo de cosas y eso le propicia algo de volatilidad”, concluyó.
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