El Copa Mundial de la FIFA 2026 representará un impulso moderado, pero tangible para la economía mexicana, de acuerdo con un análisis de Grupo Financiero Banorte.
En su reporte “Banorte en el Mundial: Los efectos económicos para México”, la institución estimó un impacto adicional de entre 42 y 62 puntos base al crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, en términos reales, al considerar tanto efectos directos como indirectos derivados del evento. Este efecto ya está incorporado en su pronóstico de crecimiento de 1.8% para ese año.
El área de Análisis Económico de Banorte señaló que la derrama económica no será homogénea, ni en el tiempo ni por regiones o sectores. Precisó que el impulso se concentrará principalmente en inversión, consumo y turismo.
En materia de inversión, los economistas proyectaron una contribución de entre 15 y 25 puntos base del total estimado, con una concentración en las tres sedes mundialistas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Este cálculo incorpora obras en curso que abarcan desde la modernización de estadios hasta proyectos de conectividad y movilidad, tanto en estas ciudades como en otras zonas del país.
Por el lado del consumo privado y el turismo, Banorte estimó que explicarán entre 27 y 37 puntos base restantes del impacto total.
“Estamos considerando un impacto en la movilidad que no solamente incluye a turistas extranjeros, sino también a muchos mexicanos que se desplazarán a las distintas sedes –no solo limitándose a los partidos.
“También contemplamos una serie de actividades en torno a la fiesta mundialista, tanto de índole público (fan fests, celebraciones, etc.) como privado (asistencia a restaurantes, reuniones con familia y amigos, etc.)”, precisaron.
En contraste, los analistas advirtieron que el evento también generará presiones en diversas categorías de la inflación, aunque subrayaron que la mayoría serán de carácter transitorio.
“Impactarían a bienes como los alimentos procesados –principalmente a través de botanas y bebidas alcohólicas y no alcohólicas–, otras mercancías –celulares, televisiones y artículos deportivos– y servicios turísticos –tarifas aéreas y hoteles– debido a un choque positivo a la demanda por el evento”.
No obstante, también anticiparon distorsiones no transitorias, particularmente en el segmento de restaurantes y servicios similares, donde los incrementos de precios registrados antes o durante el mundial no se revertirían completamente tras su conclusión.
Bajo este escenario, Banorte proyectó que la inflación cerrará 2026 en 4.4%, aunque advirtió que la trayectoria mostrará una aceleración entre junio y julio por efecto del torneo, además de un segundo semestre más retador por efectos de base, lo que derivaría en niveles más elevados hacia diciembre.
⚽📊 Banorte en el Mundial 2026
— Análisis Banorte (@Analisis_Fundam) March 26, 2026
No solo será un evento deportivo, también tendrá efectos económicos relevantes para México.
En #AnálisisBanorte revisamos su posible impacto en el crecimiento del PIB, la inflación y la actividad en sectores clave.
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