Vulnerar la reforma laboral, que fue aprobada con el objetivo de mejorar las condiciones laborales de los colaboradores de apps como Uber, Didi y Rappi, puede implicar multas superiores a los 2 millones de pesos.

Dependiendo el incumplimiento, las sanciones van de 250 a 25 mil veces la Unidad de Medida y Actualización, lo que se traduce a montos entre 27 mil 142.50 pesos a los 2 millones 714 mil 250 pesos.

Lo anterior es relevante considerando que esta legislación plantea importantes beneficios y retos para las empresas que operan bajo este modelo de negocio, ya que incorpora reglas al modelo de trabajo en aplicaciones, como criterios para el acceso pleno a la seguridad social y derechos laborales, o reglas para el pago de PTU.

Por su parte, los repartidores y conductores de apps deberán respetar los mecanismos y sistemas de las plataformas digitales para el seguimiento de la conexión y de las horas laboradas, y en su caso para la comunicación con la aplicación; atender las políticas de protección de datos y restricciones de sobre su uso; abstenerse de prácticas de discriminación y acoso sexual u otros actos relacionados.

Uno de los principales beneficios de la reforma es la claridad regulatoria que ofrece tanto a las empresas como a los trabajadores.

“Con la definición de derechos laborales como el acceso a la seguridad social, prestaciones y horarios establecidos, las empresas pueden operar dentro de un marco legal más transparente y evitar posibles sanciones por incumplimientos”, destacó Jesús Moscoso, CEO de ESSAD, firma especializada en la gestión de talento humano.

El también abogado especialista en materia laboral, destacó como ejemplo que, con esta reforma, plataformas como Uber ahora tienen lineamientos claros sobre cómo integrar a sus conductores al sistema de seguridad social, lo que no solo beneficia a los trabajadores, sino que también mejora la percepción de la marca ante los consumidores.

Además, la reforma podría incentivar la formalización del empleo en un sector tradicionalmente caracterizado por la informalidad.

En el caso de México, donde más de 55% de la población económicamente activa trabaja en la informalidad, este avance podría ser un primer paso hacia una economía más equilibrada”, agregó Rojas.

Sobre los mayores retos, el especialista consideró el aumento en los costos operativos para las empresas, pues incorporar a miles de trabajadores al sistema de seguridad social y otorgar prestaciones como aguinaldo o vacaciones implica un gasto adicional que podría impactar en la rentabilidad de las plataformas.

Empresas como Rappi han advertido que podría ser necesario ajustar sus tarifas para cubrir estos costos, lo que podría desincentivar a algunos usuarios. Además, está el reto logístico de garantizar el cumplimiento de la legislación en un país tan diverso como México, donde las condiciones de trabajo y las necesidades de los colaboradores varían considerablemente entre regiones.

Otro desafío importante es la resistencia al cambio tanto de las empresas como de algunos trabajadores, ya que muchas plataformas han defendido su modelo de trabajo independiente, argumentando que les da flexibilidad a los colaboradores.

“Con la reforma, los conductores y repartidores podrían percibir la pérdida de cierta autonomía, especialmente si se establecen horarios fijos o metas obligatorias”, dijo el especialista.

Para Rojas, la reforma laboral de apps “representa un avance significativo en la regulación de un sector en crecimiento, pero también exige a las empresas mexicanas adaptarse rápidamente a un nuevo escenario”.

“Si bien los retos son considerables, los beneficios a largo plazo podrían superar los costos iniciales, especialmente si las plataformas logran consolidar una relación de confianza y compromiso con sus colaboradores”, concluyó.

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