La actividad de manufactura en México mostró un comportamiento positivo en octubre, gracias a la resiliencia del sector en Estados Unidos; sin embargo, BBVA anticipa una desaceleración hacia adelante, con énfasis en 2023.
El Indicador Multidimensional de la Manufactura BBVA creció 8.7 por ciento de manera anual en el mes de referencia, 0.6 puntos porcentuales por arriba de la variación observada en septiembre (8.1 por ciento).
Por su parte, el Indicador IMEF manufacturero se ubicó en octubre en territorio de expansión, con un nivel de 50.1 puntos.
“Los datos del mes reflejan la resiliencia que el sector manufacturero de Estados Unidos ha mostrado en los últimos meses, en especial la del sector automotriz”, expuso el grupo financiero.
No obstante, las cifras más recientes de los indicadores adelantados del ISM Manufacturero de ese país señalan un deterioro de la demanda hacia adelante, acotó.
Saidé Salazar, analista del banco, comentó que si bien el desvanecimiento de los cuellos de botella ha favorecido la producción manufacturera en México y Estados Unidos, “hacia adelante estimamos que las mayores tasas de interés en un entorno de mayores precios tendrán un efecto negativo sobre el dinamismo del sector, con mayor profundidad en 2023”.
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En su análisis, BBVA expuso que mantiene su expectativa de bajo crecimiento en 2023, en un entorno adverso para la actividad económica, con mayor costo del financiamiento y menor dinamismo de la demanda externa.
Además, prevé que la economía estadounidense mostrará una desaceleración más profunda a partir del segundo trimestre de 2023, con efecto sobre el sector exportador mexicano.
“Mantenemos nuestra estimación de crecimiento del PIB en 0.6 por ciento para 2023, y revisamos al alza nuestro pronóstico de 2022 (a 2.6 por ciento desde 2 por ciento), ante el mayor crecimiento de la actividad económica entre el primer y tercer trimestre del año, pero con lento crecimiento hacia adelante”.
FP





