La banca en México y el resto de América Latina ha visto un ligero deterioro en la cartera de crédito al consumo, derivado de las presiones inflacionarias, del crecimiento económico y de la demanda de financiamiento de la población.
Sin embargo, en lo general, esta tendencia tiene amplias posibilidades de revertirse, por la vía de condiciones más estrictas de los bancos para el otorgamiento de créditos y el aumento de los ingresos de los hogares, consideró Moody’s Ratings en su reporte “La recuperación de la calidad de los créditos personales en América Latina respaldará el rendimiento de las carteras en 2025”.
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“Los bancos de América Latina tuvieron un aumento de las tasas de incumplimiento crediticio en 2023 y los préstamos de consumo lideraron el deterioro. La presión inflacionaria y las altas tasas de interés entre 2020 y 2022, en un momento de recuperación del consumo, contribuyeron al aumento en la deuda de los hogares”, refirió el documento.
Pero ante una tendencia descendente de la tasa de inflación —que se ha reforzado en los últimos meses—, los bancos centrales de México y América Latina reducirán su tasa de referencia —un proceso que ya empezó—, lo cual contribuirá a disminuir las tasas de interés de los bancos comerciales.
En este sentido, Moody’s Ratings consideró que las noticias positivas sobre los mercados laborales —excepto de Chile— y el incremento gradual de la inversión —sobre todo en México, por el “nearshoring”— han incrementado la demanda local de créditos.
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Casos particulares serán Colombia y Panamá, cuyo proceso de desinflación y lento crecimiento económico complicarán la recuperación del volumen de operaciones de crédito de los bancos.
En su análisis, Moody’s Ratings estimó que, en el corto plazo, la calidad de los créditos mejorará en la región, gracias a los criterios más estrictos de los bancos —que comenzaron a aplicarse desde mediados de 2022— y el aumento de los ingresos de los hogares, por la vía del empleo y las revisiones salariales.
De esta manera, la morosidad en los créditos, actualmente en 3.3% a nivel regional, disminuirá en los próximos 12 a 18 meses.
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Sin embargo, el reporte hace una advertencia sobre el caso particular de México, cuya mejoría en la morosidad puede anularse por otros riesgos.
“En México, el crecimiento acelerado de los préstamos de consumo de mayor riesgo y la exposición a entidades relacionadas con el gobierno, incluyendo Petróleos Mexicanos (Pemex), podrían neutralizar los beneficios en un entorno operativo más favorable”, estimó Moody’s Ratings.
Asimismo, las pequeñas y medianas empresas (pyme) serán un tipo de cliente objeto de preocupación, por su alta exposición a altas tasas de interés por más tiempo.
GC





