Los pronósticos van de mal en peor para la economía mexicana, de acuerdo con los analistas de Moody’s.  La calificadora crediticia recortó una vez más su pronóstico de crecimiento económico para México este año. Su proyección pasó de una caída de -3.7% a una de -7.0%  El nuevo pronóstico se debe a cuatro factores: 
  1. Una revisión a la baja del desempeño de la economía estadounidense para 2020 (de -2.0% a -5.7%), lo cual afectaría el futuro inmediato del sector manufacturero y el turístico en México. 
  2. La decisión del gobierno mexicano de extender la Jornada Nacional de Sana Distancia para mantener a raya la propagación del coronavirus 
  3. El anuncio de “medidas fiscales y financieras limitadas” por parte del gobierno federal para mitigar el impacto económico del coronavirus sobre los hogares y empresas pequeñas 
  4. La expectativa de que cualquier apoyo económico o fiscal por parte del gobierno mexicano será estrecho y poco potente; es decir, no excederá el equivalente al 1.0% del Producto Interno Bruto (PIB). 
Moody’s sigue anticipando un rebote para el PIB en 2021. Pronostica ahora un avance de 2.2%. Aunque importante, éste no impulsaría al PIB mexicano a niveles previos al coronavirus.   Los analistas al interior de las calificadoras crediticias, bancos y otras instituciones financieras ven un horizonte cada vez más nublado para la economía mexicana. Todos apuntan a que la recesión por el coronavirus golpeará fuerte a la economía global, incluyendo a sus dos jugadores más fuertes: Estados Unidos y China.  Dada la relevancia de China como comprador y vendedor de mercancías y la posición de Estados Unidos como el principal socio comercial de México, las presiones externas sobre la economía mexicana serán fuertes.   A lo anterior hay que añadir las presiones internas. Moody’s insiste en que el plan de rescate económico del gobierno mexicanos será insuficiente para mantener a flote las finanzas de empresas pequeñas y medianas, que proporcionan tres cuartas partes del empleo en el país.  También, considera que las políticas del gobierno federal frente a la epidemia se han vuelto “menos predecibles”.  Moody’s recortó la nota crediticia de México a Baa1- a mediados de abril. El país conserva todavía su grado de inversión; tendría que caer tres niveles enteros para perderlo. Sin embargo, está a un paso de caer al nivel Baa2, en el que las características especulativas se vuelven más prominentes.  La perspectiva crediticia del país permanece en negativo; es decir, tiende hacia un recorte más en la nota soberana. La calificadora ve posibilidades de que la perspectiva vuelva a “estable”, pero es poco probable que la nota mejore pronto.    Te puede interesar: JP Morgan recorta pronóstico de crecimiento para México; estima contracción de 8.4% cach