Grupo Financiero Monex anticipa que la economía mexicana registrará un crecimiento limitado en 2026, en un entorno marcado por el desempeño del sector industrial y la incertidumbre en el comercio internacional, factores que seguirán condicionando el ritmo de la actividad económica.
En sus más recientes Pronósticos Económicos y Financieros, la institución financiera mencionó que los resultados del PIB al tercer trimestre de 2025 y las cifras del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de septiembre confirmaron una pérdida de dinamismo en la economía mexicana, marcada por retrocesos en la manufactura y una moderación del consumo.
Este comportamiento, señaló la institución, refleja un entorno de menor tracción productiva que ha comenzado a permear en distintos sectores.
Bajo este contexto, Monex advirtió que el cuarto trimestre de 2025 se perfila como un periodo de mayor fragilidad, en un escenario influido por la incertidumbre en torno a la revisión del T-MEC y la debilidad de la demanda interna.
Hacia adelante, el panorama no muestra una recuperación sólida, ya que para 2026 anticipa un crecimiento limitado, condicionado principalmente por el desempeño del sector industrial y la falta de claridad en el comercio internacional.
“Bajo este contexto, para 2025 estimamos una expansión anual del PIB de 0.41% y para 2026 de 1.29%”, señaló la entidad en su reporte Pronósticos Económicos, donde detalla un entorno de bajo crecimiento que continuará presionando las expectativas económicas.
En materia de precios, Monex estimó que la inflación general anual se ubicará en 3.88% en 2025 y en 3.90% en 2027, considerando que en noviembre la inflación aceleró a 3.80% desde 3.57%, su nivel más alto en cinco meses.
Aunque el indicador permaneció dentro del intervalo de variabilidad del Banco de México, la institución destacó que la aceleración se explicó en su totalidad por el componente no subyacente, que registró 1.73% anual, ante menores choques de oferta en el rubro agropecuario.
En este entorno inflacionario, Monex proyectó que la tasa de interés de referencia cerrará 2025 en 7.00% y 2026 en 6.50%, en línea con un proceso de relajación monetaria gradual por parte del banco central.
Respecto al peso mexicano, el grupo financiero pronosticó un tipo de cambio de 18.15 unidades por dólar, mientras que para finales de 2026 prevé que cotice alrededor de 19.00 pesos, “bajo la expectativa de menores recortes a la tasa de interés de referencia por parte de Banxico, una recuperación de la economía y un entorno de menores tensiones comerciales con Estados Unidos en el marco de la revisión del T-MEC”.
Para sustentar este escenario, Monex recordó que en noviembre el peso avanzó 1.4% frente al dólar, con lo que el tipo de cambio cerró el mes en 18.29 spot. Este desempeño respondió a la conclusión del cierre de gobierno en Estados Unidos, a las expectativas de los inversionistas sobre la política monetaria de Banxico tras un recorte de 25 puntos base a la tasa de referencia, así como a un mayor optimismo en los mercados ante la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) en diciembre.
De cara a 2026, Grupo Financiero Monex subrayó que la atención de los inversionistas en México estará enfocada en las negociaciones previas a la revisión del T-MEC y en el impacto de los aranceles a China. A ello se sumará el seguimiento a una postura más cautelosa de Banxico en comparación con 2025 y a la necesidad de una mayor disciplina fiscal, con el objetivo de evitar recortes en la calificación soberana del país.
En el ámbito internacional, el análisis apuntó a que los mercados estarán atentos al cumplimiento de los acuerdos comerciales de Estados Unidos con sus principales socios para evitar nuevas tensiones en el comercio global, así como a una política monetaria de la Fed con una trayectoria compleja, marcada por presiones inflacionarias persistentes y un mercado laboral en deterioro.
Finalmente, en el plano geopolítico, Monex consideró clave la evolución de las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, una posible postura más decidida de China respecto a Taiwán, así como el cumplimiento del acuerdo entre Israel y Hamas, factores que podrían incidir en la estabilidad financiera y en las expectativas económicas globales.
er





