El panel de solución de controversias, bajo las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sobre la interpretación que hace Estados Unidos de las reglas de origen automotrices, concluyó con una resolución favorable para México y Canadá.

El panel de expertos que dieron trámite a las quejas de México y Canadá, como parte acusadora, en contra de Estados Unidos, como la parte acusada, emitió una conclusión preliminar el pasado 14 de noviembre, la cual está en proceso de revisión de los tres países, antes de que se publique una versión final en un plazo de 30 días, según un reporte publicado por la agencia Bloomberg.

De momento, ninguno de los tres países ha expresado alguna opinión al respecto, ya que la resolución todavía no se ha liberado oficialmente para conocimiento público.

México y Canadá se inconformaron por el hecho de que el gobierno de Estados Unidos hace una interpretación más estricta de lo que establece el Tratado, en lo que se refiere al contenido regional que debe tener un vehículo para comercializarse en la región de América del Norte sin pagar aranceles.

El T-MEC –que entró en vigor el 1 de julio de 2020— elevó las reglas de origen de la industria automotriz de 62.5% a 75%, lo que implica que 75% de las partes y componentes de los autos fabricados en América del Norte debe provenir de la región, con lo que así podrán ser comercializados entre los tres países sin el pago de aranceles.

Asimismo, las autopartes esenciales deben acreditar un contenido regional de 75%, además de que entre 40% y 45% de cada unidad tendrá que ser producido en zonas geográficas –de la misma América del Norte— donde los trabajadores ganen 16 dólares la hora.

Lo anterior, sin olvidar que 70% de acero y aluminio necesarios para la fabricación de los autos proceda de la región.

Te puede interesar: Armadoras confían en que México ganará disputa contra EU por reglas de origen automotrices

Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos tiene una interpretación aún más estricta, lo que ha sido considerado por México y Canadá como una intención de ese país para proteger a los fabricantes establecidos en su territorio.

En particular, el reclamo de México se enfoca en la lectura de Estados Unidos sobre las reglas de origen aplicables a partes específicas de los autos.

“La controversia presenta por México se refiere a la negativa de Estados Unidos de utilizar ciertas metodologías para que la partes esenciales, como motores o suspensiones, se consideren originarias para propósitos de ser incorporados posteriormente en un vehículo”, informó en su momento la Secretaría de Economía de México, para explicar su punto de vista en el caso.

En este sentido, México solicitó en agosto del año pasado consultas al gobierno de Estados Unidos para abordar las diferencias de interpretación de las reglas de origen de la industria automotriz, conversaciones a las que también se sumó Canadá.

Posteriormente, el 24 de septiembre de 2021, comenzaron las consultas para abordar el asunto, a las que se incorporó  Canadá, en aras de alcanzar un acuerdo.

Sin embargo, ante la falta de consensos, México solicitó formalmente el pasado 6 de enero la apertura del panel de controversias a Estados Unidos, bajo las reglas del T-MEC, en aras de encontrar una solución, un recurso de carácter contencioso al que el 13 de enero se sumó Canadá.

Finalmente, en el pasado mes de noviembre, el panel formuló su resolución preliminar que aparentemente concede la razón a las partes acusadoras. (Con información de Bloomberg)

GC