No basta con que el consumo se mantenga fuerte; México necesita reconstruir la confianza entre el sector público y privado para reactivar la inversión y lograr un crecimiento más equilibrado y sólido, de acuerdo con Franklin Templeton México.
En una infografía, el senior vice president de la operadora de fondos de inversión, Ramsé Gutiérrez, expuso que, aunque 2025 fue un año “positivo” para la economía mexicana, ésta apenas creció 0.6% (cifras originales), lo que representa su menor avance desde 1994 o el séptimo peor desempeño desde la misma fecha.
“De tal forma que, si bien se evitó la recesión temida, el crecimiento luce bastante pobre para la economía mexicana”, resaltó el también co-director de Inversiones de Franklin Templeton México.
De acuerdo con cifras revisadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 0.86% trimestral en el cuarto trimestre de 2025, después del incremento marginal de 0.07% observado en el periodo inmediato anterior.
En datos preliminares se había reportado un crecimiento de 0.79% para el cuarto trimestre y una caída de 0.29% en el tercero.
En su comparación anual, el PIB aumentó 1.79% en el cuarto trimestre, lo que representó el mayor avance desde el primer trimestre de 2024.
Con estos resultados, en 2025 la economía mexicana acumuló un crecimiento de 0.79% respecto a 2024, en cifras desestacionalizadas. Si bien el dato confirma expansión, también marca cuatro años consecutivos de desaceleración.
Con cifras originales, la economía mexicana se expandió 0.6% anual en 2025. Las actividades primarias y terciarias registraron incrementos de 4.2% y 1.3%, respectivamente, mientras que las secundarias disminuyeron 1.3%, con lo que sumaron dos años consecutivos de contracción.
Gutiérrez subrayó en su infografía que el sector terciario (servicios) fue el pilar que evitó la recesión, respaldado por un consumo privado que comenzó a recuperarse en el segundo semestre y que se mantiene en línea con una confianza del consumidor que ha sido récord durante los últimos tres años, siendo 2025 el segundo año con mejor promedio, sólo por debajo de 2024.
En contraste, el sector secundario (industrial) retrocedió 0.4%, con lo que concretó el séptimo peor año en el mismo periodo de referencia.
Lo anterior, derivado de la incertidumbre asociada a las políticas arancelarias de Estados Unidos, la concentración de poder del Ejecutivo y la falta de certidumbre jurídica.
En este entorno, la confianza empresarial registró su segundo peor año en 2025, sólo después de 2020, además del cuarto peor promedio para la inversión fija, únicamente por debajo de la crisis de 1994-1995 (Tequila), la pandemia de 2020 y la Gran Crisis Financiera de 2008-2009.
En ese contexto, Gutiérrez apuntó que el mensaje final es claro y es que en México “no solo se necesita confianza del consumidor, sino reconstruir la confianza entre sector privado y público para impulsar inversión fija y equilibrar los pilares de la economía”.

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