México cuenta con una posición económica favorable en el entorno global, aunque requiere mayores niveles de inversión en infraestructura, innovación y tecnología para transformar ese potencial en crecimiento sostenido, afirmó el presidente del Grupo BBVA, Carlos Torres Vila.

Durante la inauguración de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales, el directivo expuso que la economía global continúa mostrando resiliencia por su capacidad de adaptación, pese a un contexto marcado por incertidumbre geopolítica, tensiones comerciales, conflictos abiertos, cambios en las reglas del comercio internacional, volatilidad en los precios de la energía y la reorganización de las cadenas globales de valor.

En ese entorno, señaló que “las perspectivas a medio plazo del país son favorables, impulsadas por iniciativas como el Plan México”, el cual busca fortalecer el mercado interno, elevar los salarios y promover un crecimiento más sostenible e inclusivo.

Torres Vila subrayó que México ha consolidado su posición como socio estratégico de Estados Unidos, en un momento en el que las empresas norteamericanas buscan proveedores más cercanos, fiables y mejor integrados en sus cadenas de producción.

En este contexto, destacó que el país representa una parte relevante de las importaciones estadounidenses, lo que refuerza su papel en el reordenamiento productivo global.

A ello se suma, dijo, que más del 80% de las importaciones procedentes de México entran al mercado estadounidense sin aranceles, además de una ventaja de costos laborales frente a otras economías, lo que incrementa su atractivo para la inversión.

El directivo afirmó que “todo ello sitúa a México en una posición privilegiada para capturar las oportunidades asociadas al ‘nearshoring’ y a la reorganización de las cadenas globales de valor”, derivadas del ajuste en los flujos internacionales de producción.

No obstante, advirtió que el potencial por sí solo no es suficiente para garantizar crecimiento económico.

En su mensaje, sostuvo que “el potencial por sí solo no basta; para que se materialice hace falta inversión en infraestructuras, en innovación y en tecnología. Y la inversión requiere financiación”, subrayando el papel del sistema financiero en el desarrollo económico.

En ese sentido, explicó que la banca desempeña una función clave al canalizar el ahorro hacia la inversión productiva, al transformar los recursos de familias, empresas e instituciones en crédito destinado a vivienda, ampliación de fábricas, digitalización de negocios, inversiones en sostenibilidad o apertura a nuevos mercados.

Donde hay inversión, hay crecimiento; donde hay crecimiento, hay empleo, y donde hay empleo, hay más oportunidades”, señaló.

Torres Vila añadió que la incertidumbre internacional puede impactar la confianza, elemento que consideró esencial para invertir, consumir, contratar y tomar decisiones económicas.

Sobre México, destacó que cuenta con condiciones estructurales favorables como su integración con América del Norte, su estabilidad macroeconómica, su base industrial y su capital humano, factores que lo colocan en una posición competitiva dentro del actual reordenamiento global.

Asimismo, recordó que BBVA mantiene un plan de inversión en México por 100,000 millones de pesos (unos 4,800 millones de euros) para el periodo 2025-2030, destinado a innovación, infraestructura y desarrollo de talento.

Finalmente, el presidente del grupo afirmó que esta estrategia responde a la convicción de que el crecimiento del país depende de la articulación entre inversión productiva, financiamiento y condiciones que reduzcan la incertidumbre para la toma de decisiones económicas.

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