México tiene un “largo y lento” camino en la transición de emisiones de carbono, señaló la calificadora Moody’s.
“Si la iniciativa de la reforma eléctrica propuesta es aprobada como se propone, veremos un incremento en lugar de una reducción de las emisiones de carbono”, dijo la firma en un análisis.
En su opinión, los corporativos no financieros enfrentan grandes riesgos externos relativos a la transición de carbono, porque los acreedores internacionales dan preferencia a compañías verdes que buscan reducir emisiones y diversificarse en actividades rentables y con menores emisiones de carbono.
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México disminuyó sus metas de reducción de emisiones de gas de efecto invernadero al mantener sin cambio los objetivos establecidos en 2016, pero sobre un escenario base de emisiones (business as usual, o BAU, por sus siglas en inglés) más elevadas.
Debido a que las metas representan un porcentaje de reducción de las emisiones, al contemplar mayores emisiones bajo el escenario BAU modificado, se incrementan las emisiones de carbono de México en términos absolutos, indicó Moody’s en el reporte titulado “Policy shift will dampen private investment, delaying country’s path to cleaner energy.”
“La prioridad que da la actual administración a la ‘soberanía’ energética, se traduce en la continua dependencia en la Comisión Federal de Electricidad – compañía de servicios públicos del gobierno – que tiene capacidad limitada para renovar su infraestructura y hacer una transición hacia tecnologías más limpias”, apuntó Adrián Garza, analista de la firma.
México desaceleró, significativamente, los nuevos proyectos de generación renovable, lo que provoca una disminución en la inversión hasta 2025, que seguramente incrementará el costo de la electricidad en el largo plazo.
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“Este cambio provoca que México dependa aún más de las importaciones de gas para la generación de energía, con lo que se incrementarán los precios de la electricidad y los costos de operación de los corporativos no financieros en general, pero afectando principalmente a aquellos que tienen una exposición de negocios a los mercados internacionales, como son los fabricantes de autos, mineras y aquellos ligados a la aviación”, agregó Nymia Almeida, analista de Moody’s.
Ciertamente, dijo la firma, no será menor el efecto que experimentarán los bancos en México, debido a que los bajos estándares de transición de carbono del país, dificultan la obtención de capital en los mercados globales, con lo que se pone en riesgo la perspectiva de financiamiento y crecimiento de créditos de los bancos.
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