La Asociación de Bancos de México (ABM) anticipó que 2025 cerrará con un desempeño económico menor al esperado, en un contexto marcado por la incertidumbre global y por un reacomodo acelerado de las cadenas productivas. Aun así, la banca confía en que el país entrará a partir de 2026 en una etapa de mayor claridad regulatoria y mejores condiciones para detonar la inversión, especialmente a partir de la revisión del Tratado con Estados Unidos y Canadá, el T-MEC.

En conferencia de prensa, el presidente del organismo, Emilio Romano, expuso que el país debería estar creciendo entre 3.0 y 4.0 por ciento anual, y no tendría por qué no estar avanzando a esos niveles “en la medida en que haya certidumbre y que las reglas estén claras”.

Tras plantear ese contraste entre el potencial y el desempeño actual, abundó en que la debilidad económica de 2025 está estrechamente vinculada a factores externos, en particular al reposicionamiento de los flujos productivos a nivel internacional.

Y hay que ser muy honestos, la principal incertidumbre ha sido por el reacomodo de las cadenas productivas a nivel global, por la decisión de nuestro principal socio comercial de reestructurar sus alianzas”, señaló, al recordar que este proceso ha generado dudas temporales, aunque también “abre espacio para que México salga beneficiado”.

En esa línea, subrayó que el país podría mejorar su posición dentro de Norteamérica conforme avance la reconfiguración comercial.

Creemos que México va a quedar con un beneficio incluso mejor del que tenía en torno a tarifas, en aranceles, y con esto con una posición todavía más ventajosa de ser el país por excelencia de producción y de integración de las cadenas de producción en Norteamérica”, dijo.

A partir de esa expectativa, la banca prevé un repunte moderado para el próximo año, cercano a 1.0 por ciento.

Según Romano, el alcance de esa recuperación dependerá de qué tan pronto se despejen las dudas relacionadas con la política comercial y con el proceso de revisión del acuerdo trilateral.

Puede ser mayor a 1.0%, pero todavía no tenemos visibilidad de qué tan cerca año o qué tan lejos en el año se van a ir dando estas nuevas claridades, digamos, en materia de comercio exterior y en materia del T-MEC”, sostuvo el banquero, quien acentuó que el comportamiento de la economía estadounidense seguirá siendo un factor determinante para México.

Para 2027, la ABM considera un crecimiento superior a 2.0%, bajo el supuesto de una integración regional más ágil.

“Sí tenemos un estimado de ya crecer por arriba de 2.0% y poder empezar a ver a México con una integración norteamericana mucho más ágil como la que empezamos a ver hace unos años”, expresó.

Ese escenario, añadió, responde a una visión de mediano plazo más optimista para la economía nacional.

En cuanto al T-MEC, la posición de la ABM es que su revisión deberá concluir en 2026 y que el resultado será favorable para el país.

Nuestro escenario base es que en 2026 se terminará su revisión y que el proceso nos llevará a tener un T-MEC renovado con mejores términos para México en términos relativos”, afirmó.

El presidente de la ABM detalló que actualmente el arancel promedio que enfrenta México ronda el 5%, uno de los niveles más bajos entre los socios comerciales de Estados Unidos, y consideró que esa condición se mantendrá o incluso mejorará tras la revisión.

Vamos a quedar con un Tratado de Libre Comercio que va a continuar beneficiando de manera desproporcional a México para que México sea el país más atractivo por mucho del establecimiento de las cadenas de producción en Norteamérica”, subrayó.

Romano destacó además que el país posee ventajas estructurales que lo diferencian de otras economías de la región. Recordó que es “el quinto productor más importante del mundo en materia de ingenieros”, que cuenta con capacidades manufactureras similares a las de economías asiáticas avanzadas y que su comercio exterior equivale al 53% del PIB.

Somos una potencia manufacturera, exportamos 800 mil millones de dólares al año”, dijo, al contrastar la estructura productiva mexicana con la de países sudamericanos.

También mencionó que la falta de mano de obra en Estados Unidos y los costos laborales elevados en Canadá refuerzan la competitividad mexicana.

Todas estas ventajas hacen que México sea por excelencia un país ganador, un país necesario para que Norteamérica sea el área más competitiva de libre comercio y para que eso se dé y Norteamérica continúe siendo el área de libre comercio más competitiva, México es la pieza angular.

Y vemos muy bien, muy favorable, esta renovación para fines del 2026 […] Y con eso esperamos que ya haya la suficiente claridad y visibilidad para que las empresas globales retomen sus niveles de inversión y aceleren sus propuestas de inversión y podamos ver otra vez un crecimiento importante en la inversión extranjera en México”.

A nivel local, Romano hizo énfasis en que 2026 podría convertirse en un punto de inflexión para la banca y para la actividad económica en general, siempre que se consolide un entorno regulatorio estable.

Para 2026, nosotros estamos contando con que va a ser un año en donde vamos a poder ver a la banca con reglas claras, con reglas estables, con el juego predecible para que podamos nosotros dedicarnos a lo que hacemos mejor, que es atender las necesidades bancarias de México”.

Finalmente, resaltó que 2025 fue “un año atípico” por la cantidad de cambios y que la expectativa es salir fortalecidos de ese proceso para encarar un 2026 más estable.

Esperamos que el 2026 sea un año de estabilidad en las reglas de juego para que podamos crecer de manera más rápida”, concluyó.

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