El crecimiento de la actividad productiva de México en 2026 será modesto, de acuerdo con analistas de Estudios Económicos Banamex, lo que podría llevar a la economía a acumular tres años consecutivos con avances por debajo de su promedio histórico de 1.9% observado entre 2000 y 2018.
La institución financiera expuso este escenario en una nota oportuna, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que la actividad económica se contrajo 0.16% mensual en noviembre.
En contraste, durante octubre la economía había registrado un crecimiento mensual de 1.03%, reflejando una pérdida de dinamismo hacia el cierre del periodo.
El desempeño negativo de noviembre fue resultado de caídas mensuales en los sectores agropecuario (-7.0%) y de servicios (-0.4%), las cuales fueron parcialmente compensadas por un aumento de 0.6% en la producción industrial, dato que ya había sido dado a conocer previamente.
En su comparación anual, la actividad económica avanzó 1.07% en noviembre, cifra que implicó una desaceleración frente al crecimiento de 1.67% registrado en octubre, con base en cifras desestacionalizadas.
Por grandes grupos de actividad, las actividades primarias reportaron un crecimiento anual de 2.91%, mientras que las actividades terciarias avanzaron 1.45%. En contraste, las actividades secundarias presentaron una contracción anual de 0.11%.
Tras evaluar estos resultados, los analistas de Banamex estimaron que en 2026 continuará una recuperación gradual de la actividad productiva, en la medida en que el gasto público aumente conforme a lo presupuestado y que la política monetaria evolucione de una postura restrictiva hacia una neutral.
Adicionalmente, señalaron que el entorno podría verse favorecido si se presenta una moderación de la incertidumbre respecto a 2025, lo que incentivaría cierta recuperación de la inversión privada; si la economía de Estados Unidos mantiene un crecimiento similar al de 2025; si la actividad petrolera consolida su estabilización; y si se fortalece la recuperación en la generación de empleos formales.
No obstante, advirtieron que “el crecimiento de la actividad se mantendría modesto, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de 2000-2018 de 1.9%”.
De acuerdo con los economistas, persisten riesgos relevantes tanto al alza como a la baja para estos pronósticos. Entre los riesgos a la baja destacan una posible desaceleración de la economía estadounidense, un nuevo deterioro de la actividad petrolera, así como la incertidumbre asociada a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En contraste, entre los riesgos al alza consideraron una mayor resiliencia del consumo, una recuperación más rápida de la inversión privada en México conforme se disipen los factores de incertidumbre, así como los efectos económicos derivados de la celebración de la Copa Mundial de fútbol.
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