En caso de que el conflicto de México con Estados Unidos y Canadá por su política energética tuviera que llegar a un panel de controversias, el riesgo para México será el pago de sanciones comerciales, cuyo monto pudiera superar las penalizaciones que se cobraron en los más de 20 años de vida del viejo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Las empresas de energía de capital norteamericano han reclamado que, por la política energética de México, están en riesgo inversiones valuadas en 15,000 millones de dólares (mdd) en diferentes proyectos en el país, aseguró Roger González Lau, vicepresidente de la Comisión de Energía del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), al participar este viernes en el foro “La controversia de energía, ¿quién gana y quién pierde?”.

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Lo anterior, porque el gobierno mexicano ha dado un trato preferente a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y porque ha negado o bien ha mantenido congelados permisos de operación de diferentes proyectos de electricidad e hidrocarburos, sin olvidar que también se ha pretendido cancelar contratos ya asignados a empresas privadas.

En el mismo foro, Kenneth Smith Ramos, socio de Agon empresa de consultoría y quien fue jefe del equipo técnico de negociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), refirió que sí tienen fundamento legal las reclamaciones de las empresas estadounidenses, a las que se han sumado las canadienses, porque los capítulos del Tratado sí establecen compromisos en energía para nuestro país.

“El argumento del presidente en el sentido de decir que el sector energético está excluido del T-MEC, en virtud del Capítulo 8, es incorrecto. El Capítulo 8 señala que se reconoce el derecho soberano de México de cambiar su Constitución, pero sin perjuicio a los derechos y remedios que existen en el Tratado para Estados Unidos y Canadá”, comentó el experto.

En este sentido, Smith Ramos hizo ver que si se agota la etapa de consultas que solicitaron Estados Unidos y Canadá a México, y el conflicto tiene que abordarse en un panel de solución de controversias, emergen los riesgos de pagar sanciones comerciales que pudieran traducirse en aranceles aplicables a las exportaciones de bienes producidos en territorio mexicano.

Estas sanciones pudieran alcanzar un valor equivalente al monto de las inversiones que hicieron las empresas afectadas.

“Si estamos hablando de 10,000 o 12,000 mdd, ya lo definirá el panel, pero son montos que rebasan por cinco o seis veces el máximo de las represalias que hemos visto en la vida del TLCAN y del T-MEC. Si esto sucede, los aranceles sí pueden y van a ser dolorosos políticamente”, advirtió Smith Ramos.

(Con información de Milenio diario)

GC