México asumió la presidencia pro tempore de la Alianza del Pacífico con el compromiso de encabezar al bloque regional en un contexto de varios retos internacionales que enfrenta América Latina, en materia de comercial, diplomática y de seguridad.

La gestión de nuestro país al frente de la Alianza del Pacífico procurará alcanzar resultados visibles en materia económica, social y ambiental para las naciones que la integran: Chile, Colombia, Perú y México.

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Al tomar el liderazgo del bloque, el gobierno mexicano plantea una agenda orientada a metas claras y medibles, con énfasis en proyectos que beneficien directamente a la población.

La idea es fortalecer la capacidad operativa del mecanismo, aprovechar su estructura flexible y avanzar en consensos que permitan responder con mayor rapidez a un entorno internacional cada vez más complejo, informaron en un comunicado conjunto las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE), de Economía (SE) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México.

Uno de los ejes centrales será redefinir la relación del bloque con actores externos, con el objeto de profundizar la cooperación con Estados observadores y socios estratégicos.

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Por lo pronto, se dará seguimiento a la adhesión de Costa Rica como estado miembro, así como al proceso de incorporación de Singapur como Estado asociado.

En el plano social, la presidencia mexicana promoverá una agenda centrada “en el bienestar”, con especial atención en igualdad de género, medio ambiente, educación y cultura.

En materia financiera, México impulsará la inclusión y la innovación, así como el desarrollo de finanzas sostenibles y la gestión de riesgos climáticos.

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También se priorizará el financiamiento a la inversión productiva y al desarrollo industrial, con énfasis en facilitar a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme) su incursión en los mercados de capital y otros esquemas que fortalezcan su “resiliencia económica”.

En el ámbito económico-comercial, la agenda de México prevé el impulso a industrias estratégicas como automotriz, aeroespacial, de dispositivos médicos, de semiconductores, de la electromovilidad y de tierras raras.

A esto se agregan acciones para la atracción de inversiones en infraestructura logística y de conectividad digital, así como el fortalecimiento de las pymes para incorporarlas en las cadenas productivas.

GC