El gobierno mexicano insistirá en retirar los aranceles que Estados Unidos aplica a las exportaciones mexicanas de automóviles ligeros y pesados, al reconocer que esa disposición influye en decisiones de negocios de las armadoras de autos presentes en nuestro país. 

“Estamos en contacto con la industria automotriz, trabajando permanentemente para eliminar el arancel impuesto de manera unilateral”, comentó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en relación con los aranceles de 25% que impuso desde hace más de un año el gobierno estadounidense a los autos, los camiones pesados y las autopartes fabricados en México.

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Si bien, los automóviles mexicanos pagan parcialmente dicho impuesto, ya que el 25% solo se cobra sobre el contenido que no es estadounidense, la mandataria reconoció que se trata de un tema de preocupación para la industria.

Hace solo unos días, la automotriz japonesa Toyota anunció el próximo traslado de la fabricación de la camioneta Tacoma de su planta de Tijuana, Baja California, hacia su centro de producción de Texas, Estados Unidos; en tanto que la también japonesa Nissan cerró este año su planta de Cuernavaca, Morelos, para concentrar su producción nacional en su planta de manufactura de Aguascalientes, decisiones que se han interpretado como una reacción a las políticas comerciales de Estados Unidos.

“Me he reunido dos veces con ellos (los fabricantes de automotores), viene una tercera reunión con la industria y estamos buscando diferentes mecanismos para evitar que se cierre otra planta”, aseguró Claudia Sheinbaum, al reconocer que los aranceles a los autos y las autopartes afectan a la industria automotriz instalada en México.

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En este sentido, la mandataria comentó que las secretarías de Economía (SE) y del Trabajo y Previsión Social (STPS) analizan qué “alternativas” pueden ofrecer a las empresas armadoras.

Sin embargo, la mandataria trató de matizar sus comentarios al aclarar que la decisión de Toyota no significa el cierre de una unidad productiva, sino que constituye un movimiento que tendrá efectos en un plazo de cuatro a cinco años.

Claudia Sheinbaum dijo que, mientras tanto, su gobierno mantiene conversaciones con las autoridades comerciales de Estados Unidos para tratar de eliminar los aranceles a los autos fabricados en territorio mexicano.

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Desde el pasado 1 de julio comenzó el proceso de revisión conjunta del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en el cual los países socios evalúan el funcionamiento del pacto comercial y las diferencias y conflictos abiertos que mantienen sobre temas en particular.

La mandataria también aseguró que un fabricante de autos, al cual no identificó, ha tomado la decisión de invertir en México y que en breve dará a conocer oficialmente.

Asimismo, la mandataria aseguró que Hyundai —de Corea del Sur— trasladó este fin de semana un cargamento de automóviles a través del Ferrocarril Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, en el sentido de Salina Cruz, Oaxaca, a Coatzacoalcos, Veracruz, lo cual demuestra que las automotrices tienen interés en México como destino de inversión.

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“Estamos a la espera que de que se firme el contrato del Interoceánico (con Hyundai) para que sea permanente”, aseguró la mandataria.

GC