México se ha ubicado entre los países más afectados por la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales registradas en el último año, particularmente por la política comercial estadounidense, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) contextualizó este impacto dentro de un entorno global complejo, marcado por desafíos que han mermado el ritmo de crecimiento de la economía mundial.

De acuerdo con los pronósticos más recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el producto interno bruto (PIB) global habría crecido 3.2% este año, lo que representa un ajuste a la baja de 0.2 puntos porcentuales frente al crecimiento observado en 2024.

El CEESP detalló que las economías avanzadas enfrentarían un crecimiento de 1.6% en 2025, por debajo del 1.8% registrado en 2024.

En el caso de las economías emergentes, dijo que aunque se anticipa un avance de 4.2% este año, también se trata de un desempeño ligeramente inferior al 4.3% del año previo.

En este escenario, subrayó que “es evidente que la coyuntura interna y externa ha incidido en los países en diferente magnitud”.

Bajo esta lectura, el Centro enfatizó que México destaca negativamente dentro de este panorama.

Se aprecia que México ha sido uno de los más afectados, toda vez que el pronóstico de crecimiento de la economía para 2025 se ubicó en 1.0%, lo que significó una corrección a la baja equivalente a 0.4 puntos porcentuales respecto al avance que tuvo en 2024, lo que responde a una mayor preocupación por la coyuntura interna y externa que ha limitado significativamente la inversión productiva, que es el principal motor del crecimiento”, acentuó.

Hacia adelante, el CEESP anticipó que, aunque para 2026 se prevé una modesta mejora en la actividad económica global, el entorno seguirá siendo frágil. La persistencia de la incertidumbre geopolítica y las tensiones comerciales podría extenderse al próximo año y mantener debilitada la expansión económica mundial.

La expansión económica mundial estaría debilitada, con expectativas de crecimiento más moderadas, por el aumento del proteccionismo a través de crecientes aranceles”, subrayó.

En materia de precios, el organismo señaló que, si bien la inflación general mundial continuaría disminuyendo, en algunos países se mantendrá por encima de sus metas oficiales, lo que en el caso de México implica que permanecerá arriba de 3.0%.

En este sentido, alertó que “la incertidumbre prolongada y un posible aumento de medidas proteccionistas podrían inhibir un mayor crecimiento en el mediano plazo”.

El análisis añadió que, aunque el pronóstico de crecimiento de la economía mundial para 2026 es de 3.1%, se trata del nivel más bajo desde el repunte posterior a la pandemia.

En general, los pronósticos se muestran no tan optimistas por los elevados niveles de preocupación por la política comercial que afecta a los países”, apuntó.

Ante este entorno, el CEESP consideró fundamental que, en una economía global en transformación, las autoridades fortalezcan la confianza mediante políticas aceptadas, transparentes y sostenibles en el tiempo.

En el caso de México, destacó que el compromiso debe ser compartido entre el sector público y el privado.

En nuestro país el compromiso es elevado y la responsabilidad, tanto del sector público, encargado de generar el mejor entorno para la inversión, como del sector privado, responsable de elevar la actividad productiva y la creación de empleo formal, es trabajar al unísono con un objetivo similar: ‘mejorar el nivel de vida de la población’”, señaló.

Finalmente, el Centro concluyó que “las mejores expectativas” se concentran en políticas eficaces para enfrentar los problemas del comercio internacional, al tiempo de generar un ambiente con estado de derecho y reglas claras que favorezca una mayor atracción de inversión productiva.

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