El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, afirmó que México enfrentará el entorno global complejo —marcado por cambios en la política comercial, tensiones geopolíticas y episodios de volatilidad financiera— desde una posición de estabilidad, con credibilidad fiscal y transformación estructural.
Durante la presentación del Estudio Económico sobre México 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el funcionario sostuvo que el país encara los desafíos internacionales apoyado en “fundamentos macroeconómicos sólidos, una economía diversificada y una política pública orientada a atender desafíos estructurales”.
En el acto, en el que participó el secretario general del organismo, Mathias Cormann, el titular de Hacienda explicó que en 2025 la incertidumbre global incidió en la inversión privada y en algunos sectores altamente integrados, como el automotriz.
Aun así, subrayó que la demanda externa se mantuvo dinámica gracias a la red de tratados comerciales suscritos por el país. En particular, sobre el acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, señaló que se ha evidenciado la capacidad de adaptación de la base productiva nacional, al aumentar el porcentaje de exportaciones que cumplen con reglas de origen y fortalecer la posición exportadora en un solo año.
En ese contexto, Amador Zamora enfatizó que México continúa como potencia manufacturera profundamente integrada a las cadenas de valor de América del Norte. Remarcó que el país es el mayor exportador de América Latina y el Caribe, con una sólida integración productiva con Norteamérica, especialmente con Estados Unidos.
Por otra parte, destacó que el consumo interno mostró resiliencia en 2025, impulsado por un “mercado laboral sólido, crecimiento del ingreso real y programas sociales que fortalecen el ingreso disponible de los hogares”.
“Concordamos con el estudio de la OCDE… también nosotros anticipamos que la actividad económica se fortalecerá gradualmente conforme se disipen los choques recientes.
“Con menores tasas de interés y condiciones financieras más favorables, la inversión podrá recuperarse en términos de su dinamismo. Con inflación más estable y creación de empleo, el consumo seguirá siendo un soporte fundamental del crecimiento de nuestra economía”, manifestó.
Respecto a la siguiente etapa de política económica, indicó que “la siguiente fase combinará disciplina macroeconómica con inversión estratégica, innovación tecnológica y mayor integración regional”.
“Nuestra estrategia estará anclada en la estabilidad macroeconómica y la responsabilidad fiscal, al tiempo que impulsará una transición hacia una economía exportadora de mayor valor agregado y con cadenas productivas nacionales más sólidas e integradas.
“Si queremos crecer a mayor ritmo y de manera más equitativa, debemos elevar la inversión y la productividad en todos los sectores y regiones del país”, expuso.
El funcionario recordó que el Plan México busca elevar la inversión y la productividad, incrementar el contenido nacional, fortalecer los encadenamientos productivos y detonar el desarrollo en estados históricamente rezagados.
En ese marco, precisó que los Polos de Desarrollo para el Bienestar articularán producción, logística y mercados laborales regionales, con el objetivo de generar clústeres industriales que eleven la sofisticación tecnológica y el valor agregado interno.
También se refirió al Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, el cual prevé una inversión pública y mixta superior a 5 billones de pesos en sectores estratégicos como energía, conectividad ferroviaria y carreteras, puertos, aeropuertos, agua, salud y educación.
“La inversión adicional en infraestructura pública que se realizará en 2026 equivale alrededor de dos puntos porcentuales del PIB. Será plenamente consistente con la consolidación fiscal y la estabilización de la deuda”.
En materia fiscal, afirmó que el compromiso del Gobierno Federal con la prudencia seguirá siendo claro y medible.
Añadió que el desarrollo financiero será un componente central de la estrategia. “Los activos administrados por las Afore continuarán creciendo, fortaleciendo la base de inversionistas institucionales domésticos y ampliando la capacidad de financiamiento de largo plazo para infraestructura y proyectos productivos.
“Esto reducirá la dependencia del financiamiento externo y profundizará los mercados locales”, dijo.
En ese contexto, Amador Zamora señaló que la administración federal mantendrá un “diálogo activo” con el sector bancario para ampliar el crédito, reducir costos financieros y fortalecer la intermediación, en particular para las pequeñas y medianas empresas (pymes), además de impulsar mecanismos de capital semilla y fondos estructurados que respalden a empresas emergentes y proyectos de innovación.
En el frente externo, aseguró que México sostendrá un diálogo constructivo con Estados Unidos y Canadá, con confianza en un resultado positivo en la revisión del tratado comercial regional.
“La modernización del acuerdo con la Unión Europea y la diversificación comercial fortalecerán la competitividad regional y la atracción de inversión extranjera directa”, acentuó.
Finalmente, el titular de Hacienda puntualizó que México mantendrá su compromiso con la transición energética y la resiliencia climática.
er





