La directora de México ¿Cómo Vamos?, Sofía Ramírez Aguilar, indicó que el país va a tener que endeudarse más para contar con los recursos que requieren el ejercicio de este año y los próximos, toda vez que los ingresos del sector público no serán suficientes.

En entrevista con Marco A Mares, para Fortuna y Poder, la especialista señaló que, dado a que el crecimiento económico en 2022 no va a alcanzar el 4.1% estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en sus Criterios de Política Económica, no hay total certeza sobre el origen de los ingresos que el gobierno requiere para el programa planteado.

“No tenemos nada de realidad respecto a de dónde van a salir los ingresos. No solamente porque se preveía (cuando se presentaron los Criterios) que 87% de los gastos iba a devenir de los ingresos del Gobierno, y el resto iba a tener que financiarse de otra forma (con fideicomisos -que ya se secaron-, pero sobre todo con deuda), sino porque el crecimiento que tendremos este año será de menos de 3% (según el Fondo Monetario Internacional y analistas de mercado).

“El ajuste en las finanzas públicas inevitablemente tiene que salir de otras fuentes, como subir los impuestos con una reforma fiscal bien establecida, que es poco probable que veamos en el resto del sexenio”, manifestó Ramírez.

De acuerdo con la experta, la solución no se hallará en el petróleo, aunque se estimó un incremento de los ingresos en este rubro.

Lo anterior, debido a que no se observa una plataforma de producción de barriles diarios al nivel que esperaba el gobierno federal (de un millón 800 mil barriles diarios). De hecho, cerró 2021 en un millón 700 mil barriles diarios.

“Se plantea que de aquí al 2024 la producción sea de dos millones de barriles diarios. Hasta aquí todo bien, pero cuando vemos en qué está invirtiendo Pemex el gasto programable -porque además ha tenido un incremento importante en la asignación de recursos-, nos damos cuenta que está dedicando 4 de cada 10 pesos a la refinación, no a la exploración.

“Entonces, sí tendremos petróleo -que es una fuente de ingresos-, pero no estamos cubriendo esa plataforma petrolera base sobre la que se hicieron las cuentas de ingresos del gobierno federal. Por lo tanto, estamos teniendo menos ingresos de los que se habían contabilizado”.

A ello se añade que como en el país no hay una reforma fiscal y no se está reflejando el crecimiento económico que se había previsto, habrá una menor recaudación, es decir, menores ingresos tributarios.

“El incremento en los ingresos de origen no va a ser suficiente… No ha sido suficiente a pesar de que hay un incremento importante justamente de los ingresos tributarios. […] Y como la promesa de no endeudarnos iba sobre la base de “nos endeudamos en función de cuánto producimos”, si producimos menos, pues obviamente la proporción va a ser mayor.

“Entonces, nos vamos a tener que endeudar más. Sin duda eso va a tener un detrimento en las finanzas públicas en un contexto de tanta volatilidad inflacionaria y de tasas de interés que van a ir para arriba, ya no sólo en México, sino todo el mundo”.

Para Ramírez, este contexto pareciera ser la “tormenta perfecta”, en la que el gobierno federal tendría que tomar medidas extremas.

“Qué podría hacer el gobierno federal? Tomar decisiones políticas, muchas de ellas dolorosas, como incrementar el costo de la gasolina, pues, obviamente cuando se incrementa el costo de la gasolina se incrementa el costo de prácticamente todos los bienes y servicios y como tal, pues sigue afectando a la población más vulnerable”.

Igualmente, dijo la especialista, tendría que focalizar mejor los programas sociales, pues “al final del día tenemos una mala asignación o una ineficiente asignación de los recursos”.

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