Si bien México tiene amplias posibilidades de atraer mayores inversiones por el fenómeno internacional de relocalización de empresas o “nearshoring”, también es verdad que el país necesitará desarrollar nueva infraestructura que permita el despliegue de esas inversiones y que costará aproximadamente 400,000 millones de dólares (mdd).
Esta cantidad considera un periodo de ocho años, es decir desde ahora y hasta el año 2023, aseguró Rogelio Jiménez Pons, subsecretario de Transporte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), con base en un estudio elaborado por McKinsey, empresa de consultoría.
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La mayor parte de ese monto de inversión en infraestructura —unos 250,000 mdd— deberá concentrarse en obras de servicios logísticos, que faciliten el transporte de mercancías, tales como carreteras, caminos y puertos.
Asimismo, otro monto 79,000 mdd tendrá que gastarse en obras para la generación y transmisión de electricidad, con el propósito de atender la demanda de las empresas fabricantes que amplían sus operaciones en el país o bien que se instalan por primera vez en territorio nacional.
En tanto que otro monto de 48,000 mdd tendrán que utilizarse para desarrollar nuevos parques industriales en el país, ante la saturación de espacios en destinos como la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León; al tiempo que se van a necesitar unos 27,000 mdd para obras de agua, que garanticen abasto suficiente del recurso a las empresas.
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En un encuentro con representantes del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), Rogelio Jiménez reconoció que esas inversiones en infraestructura son considerables, por lo que se pueden realizar a través de acuerdos de inversión mixta, esto es coparticipación pública-privada.
Rogelio Jiménez mencionó como ejemplo que algunos cruces fronterizos entre México y Estados Unidos han llegado al punto de saturación, lo cual va a requerir de inversiones para agilizar el tránsito de mercancías entre ambos países.
Sin embargo, el funcionario admitió que este tipo de proyectos binacionales son complejos, para lo cual será necesario un acuerdo con Estados Unidos en aras de impulsar la infraestructura fronteriza para el “nearshoring”.
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“Estamos teniendo serias deficiencias en nuestro sistema lógico, de todas las ventajas que aparentemente tiene México con su ubicación geográfica sobre el resto de nuestros competidores sobre todo de Estados Unidos y Canadá, pero a la hora de entrar a los costos logísticos esas ventajas empiezan a desaparecer”, comentó Jiménez Pons.
Actualmente, los ferrocarriles de carga de Estados Unidos cobran una cuota promedio de 30 centavos de dólar la tonelada de mercancía por kilómetro recorrido, mientras que en México la cuota es de más del doble, es decir de unos 70 centavos de dólar.
Y si a esta diferencia de gastos se agregan otros costos como la seguridad, resulta que México tiene mucho camino por avanzar en materia de infraestructura, concluyó el funcionario. (Con información del diario Reforma)
GC





