El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mencionó que este año el sector público comenzará a trabajar CAR-T cells (Chimeric Antigen Receptor T-Cell), tratamiento que representa uno de los avances más prometedores en la inmunoterapia contra ciertos tipos de cáncer, especialmente hematológicos como la leucemia linfoblástica aguda y el linfoma de células B.
En la conferencia matutina de Claudia Sheinbaum el funcionario mencionó que este tipo de terapias suenan muy sencillas de realizarse; sin embargo, son muy complicadas.
“Viajamos hace un tiempo a la India, ¿por qué razón? Para implementar en México lo que llamamos inmunoterapias… fuimos a Bombay. El Instituto Tecnológico… con Bombay hizo un convenio con el Instituto Nacional de Nutrición, el Instituto Politécnico Nacional, y este año empezamos a trabajar ya lo que son las CAR T cells”, expuso.
Abundó que el desarrollo comprende tomar “una célula T de tu médula, luego con un vector se le introduce una instrucción para atacar un tipo de célula cancerígena“.
“Entonces, es lo que se hace, suena muy fácil, pero es muy complejo ese proyecto, pero ya por el lado del sector público destinado al sector salud tiene un avance considerable y fue una propuesta que hizo David Kershenobich” en el pasado.
De acuerdo Ebrard, el proyecto se consideró en el gobierno pasado pero la tecnología en ese tiempo costaba entre 400 y 500 mil dólares.
Abundó que ahora ha ido bajando un poco el costo, “pero en ese tiempo así era, y en la India lo están ya aplicando con costos que están en torno a 30, quizá 35 mil dólares, para ponerlo en práctica en todo el sector público”.
“Por eso está trabajando Nutrición, el Instituto Nacional de Nutrición y el Instituto Politécnico Nacional. Por otro lado, por el lado privado ya les presentaron también la propuesta.
“Entonces, este año en México lo vamos a empezar a hacer”, concluyó Ebrard.
Cabe mencionar que las células CAR-T representan uno de los avances más prometedores en la inmunoterapia contra ciertos tipos de cáncer, especialmente hematológicos como la leucemia linfoblástica aguda y el linfoma de células B.
Este tratamiento consiste en modificar genéticamente los linfocitos T del propio paciente para que reconozcan y ataquen células cancerígenas de forma específica.
El procedimiento inicia con la extracción de linfocitos T del paciente, los cuales son reprogramados en laboratorio para que expresen un receptor artificial llamado CAR (receptor quimérico de antígeno).
El receptor les permite identificar una proteína específica en las células tumorales, como el antígeno CD19 en muchos cánceres de sangre.
Posteriormente, las células modificadas se multiplican y se reinfunden al paciente para que actúen directamente contra el tumor.
Hasta la fecha, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) ha aprobado seis terapias CAR-T, entre ellas Kymriah (tisagenlecleucel), Yescarta (axicabtagene ciloleucel) y Tecartus, dirigidas a diferentes tipos de leucemia, linfomas y mielomas múltiples.
Estas terapias han demostrado tasas de remisión superiores al 80% en ciertos pacientes, aunque también pueden implicar efectos secundarios graves como el síndrome de liberación de citoquinas (CRS) o neurotoxicidad.
Cabe mencionar que en México, varios centros oncológicos han iniciado ensayos clínicos y colaboraciones internacionales para introducir esta tecnología, aunque su alto costo —que puede superar los 400 mil dólares por tratamiento— representa un reto para los sistemas de salud pública.
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