“Sería algo bastante ambicioso para los niveles actuales de inversión, pero que nos pondría todavía por abajo de la media de la inversión pública en Latinoamérica. Entonces no es algo que los países pares de México no estén haciendo, no es algo extraordinario, simplemente es bajarnos de la parte muy, muy baja de esa distribución”, declaró ante reporteros tras participar en el Foro de Infraestructura del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).Horas antes, y también frente a los ejecutivos de finanzas, Javier Jiménez Espriú, quien se perfila para ser secretario de Comunicaciones y Transportes a partir del 1 de diciembre, dijo que era necesario incrementar la inversión a infraestructura en por lo menos 2 por ciento, aunque no dio un plazo como sí lo hizo Herrera. No obstante, el ingeniero Espriú añadió que a pesar de las medidas de austeridad que se preparan en la administración pública y que reorientarán el gasto hacia la inversión pública, no es suficiente para llegar a esa meta y por ello se necesita a la iniciativa privada.
“El presidente electo ha dado la instrucción de generar ahorros en el gasto corriente, para aplicar más recursos para la inversión, pero la inversión requiere muchos más recursos de los que podemos destinar con todos estos esfuerzos (…) con ahorros del gasto público será absolutamente insuficiente”, reconoció.Por lo pronto, Arturo Herrera avanzó que se está trabajando en un Padrón para revisar cuáles son los proyectos prioritarios para invertir, pues el incremento de uno por ciento en la inversión se está contemplando en el Presupuesto de Egresos de la Federación, el cual tiene como fecha límite para presentarse el 15 de diciembre, dos semanas después de que Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, tome posesión.
“Idealmente queremos que sea público (dicho Padrón), y como ya dije esta es una idea que ya tenemos, pero para ser completamente honesto esto es algo que la actual administración ya estaba pensando. Entonces no vamos a partir de cero, vamos a construir sobre lo que ellos nos están entregando”, añadió.El punto es no ir por “obras emblemáticas”, por lo menos en los dos primeros años de gobierno, para así dar salida a los proyectos que están en marcha.
“La tentación tradicional de los políticos es iniciar obras nuevas porque son las que pueden inaugurar. Más allá de estas obras emblemáticas que son importantes por razones muy claras, lo que nosotros vamos a estar haciendo, sobre todo en el primero y segundo año, es dar mantenimiento y asegurarnos que las obras que están a medio camino las concluimos”, subrayó.Por lo pronto en la elaboración de este catálogo están viendo cuál es el ritmo de inversión que se necesitan en el primer año, luego de ello revisar que obras van a requerir una asociación con el sector privado y en cuáles van a ser inversiones públicas puras.
“La próxima administración no tiene ningún problema en estudiar los diferentes modos de inversión infraestructura”, destacó frente a los ejecutivos de finanzas.do





