La calificadora Moody’s mejoró la perspectiva del sistema bancario mexicano de ‘negativo’ a ‘estable’, aún con el menor dinamismo de la actividad económica.
“Lo anterior derivado de los fundamentos financieros del sector que se encuentran sólidos, a pesar del débil crecimiento”, explicó en su análisis.
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La firma señaló que el ambiente operativo bancario se mantendrá estable, beneficiándose del manejo prudente de la política monetaria y fiscal del gobierno, además de un crecimiento promedio de 2 por ciento entre 2022 y 2024.
“Carteras bancarias bien diversificadas y políticas de riesgo estrictas mitigaran la presión derivada de una actividad económica débil y alta inflación en 2022”, señaló.
Los préstamos vencidos se ubicaron en 2.3 por ciento del crédito bruto en junio de 2022. “Esperamos que aumenten modestamente en el año, a medida que los bancos se ajustan plenamente a los principios contables de la NIIF 9 y el regulador bancario armoniza clasificaciones”.
En su opinión, las ganancias se estabilizarán, apoyadas por costos de financiamiento bajos a pesar de tasas de interés más alta.
De enero a junio de 2022, el ingreso neto promedio de los bancos mexicanos sobre activos tangibles alcanzó 1.8 por ciento, frente a 0.9 por ciento de 2020, volviendo a los niveles previos a la pandemia.
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“La rentabilidad se beneficiará del buen acceso de los bancos a la financiación de depósitos básicos a bajo costo y del continuo crecimiento de los préstamos que respaldan los ingresos netos por intereses, ayudando a contrarrestar las presiones en costos por parte de la inflación”, señaló.
Moody’s destacó que mantiene su expectativa de que existe una alta probabilidad de apoyo del gobierno en caso de quiebra de bancos en el país.
FP





