El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) alertó que la estrategia del gobierno federal de aumentar los ingresos públicos principalmente a través de medidas recaudatorias, en lugar de un mayor ritmo de crecimiento, y mantener el incremento del gasto como consecuencia de mayores programas sociales, podría no ser un escenario estable para el mediano y largo plazos.

En su análisis semanal, mencionó que, de acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica 2026 presentados por la Secretaría de Hacienda el pasado 8 de septiembre, persisten dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Aunque el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) reconoció un esfuerzo por reducir el desbalance del sector público, subrayó que el déficit se mantendrá elevado. En 2024 cerró en 5.7% del PIB y, aunque se esperaba bajarlo a 3.9% en 2025, la nueva estimación lo ubica en 4.3%. Para 2026, Hacienda proyecta que será de 4.1%.

Se esperaba un mayor esfuerzo de las autoridades para lograr reducir en mayor medida el déficit del sector público”, señaló el CEESP, al advertir que los avances resultan insuficientes para alcanzar las metas de consolidación fiscal.

Cabe mencionar que Hacienda prevé que los ingresos públicos crezcan 6.3% en 2026, impulsados por mayor eficiencia recaudatoria, ampliación de la base de contribuyentes y nuevos impuestos a bebidas azucaradas, tabaco, servicios digitales de videojuegos, además de aranceles a productos provenientes de países con los que no existen tratados de libre comercio.

(Pero) la fuente principal de los ingresos tributarios, que es el crecimiento de la economía, parece no tener por ahora un impulso importante. Se estima un incremento de 5.7% en los ingresos tributarios, dentro de los cuales la recaudación por concepto de ISR crece 2.5%, la de IVA 3.6% y la de IEPS 10.0%.

Obviamente, esto se cumplirá si el consumo y la inversión se recuperan rápidamente”, acentuó el CEESP.

Respecto a los ingresos petroleros, Hacienda estima un incremento de 20.2% gracias a una producción de 1.8 millones de barriles diarios. El Centro calificó como optimista esta proyección, pues la producción sigue mostrando una tendencia a la baja y aún no logra estabilizarse.

Y no hay duda de que un aumento de los ingresos es favorable, pero lo sería más si su origen se apoyara principalmente en el ritmo de crecimiento de la economía.

Crecer 2.3%, aunque supera todos los pronósticos, parece complicado si se observa la tendencia a la baja que mantiene la inversión y el ritmo de avance de la economía en los últimos dos años”, apuntó. 

Del lado del gasto, el Paquete Económico 2026 plantea un aumento de 5.9%, cifra que contrasta con la reducción de 3.9% que Hacienda propuso en los Precriterios de abril. El gasto programable crecerá 4.9%, con un fuerte incremento en los programas sociales: la Secretaría del Bienestar recibirá 675 mil millones de pesos, 12.4% más que este año.

Con ello, el déficit ascenderá a 1.58 billones de pesos, equivalente al 4.1% del PIB. Al mismo tiempo, el costo financiero del sector público se elevará a un nivel similar al propio déficit.

Para financiar estos desequilibrios, Hacienda incluyó en la Ley de Ingresos 2026 un endeudamiento de 1.5 billones de pesos, equivalente también al 4.1% del PIB. Esto llevará la deuda pública —medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público— a 52.3% del PIB.

En términos absolutos, el CEESP precisó que en los dos primeros años del actual sexenio la deuda crecería 2.8 billones de pesos, cifra considerablemente superior a los 1.5 billones registrados en el mismo periodo del gobierno anterior.

Riesgos de mediano plazo

El CEESP concluyó que, aunque el Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos reflejan la intención de reducir el déficit, “los esfuerzos son insuficientes”.

Alertó que “apoyar el aumento de los ingresos principalmente con medidas recaudatorias, en lugar de un mayor ritmo de crecimiento y mantener el incremento del gasto como consecuencia de mayores programas sociales, podría no ser un escenario estable para el mediano y largo plazos”.

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