La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo trató de matizar la decisión de S&P Global Ratings de cambiar de estable a negativa la perspectiva de deuda del gobierno mexicano, así como de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al asegurar que la economía del país mantiene un buen desempeño y que las evaluaciones de la calificadora pueden revertirse.

En su conferencia de prensa de todas las mañanas, la mandataria afirmó que los principales indicadores económicos de México muestran estabilidad, por lo que consideró que la revisión de la perspectiva de deuda del gobierno mexicano y de las empresas estatales no refleja por completo la situación actual del país.

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Vamos bien (…) la economía de México está bien (…) le vamos a dar la vuelta para que se dé cuenta de que se equivocó”, comentó Claudia Sheinbaum.

La mandataria destacó que la tasa de interés de referencia se ubica en 6.5 %, mientras que la inflación bajó a 4.45 % al cierre de abril.

Claudia Sheinbaum también mencionó la fortaleza del peso mexicano frente al dólar, que ha cotizado en alrededor de 17.16 pesos por unidad, además del avance de inversiones públicas, privadas y de participación mixta que tendrán mayor impacto durante el segundo semestre del año.

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La mandataria dijo que existe consenso con el sector empresarial sobre una mejor expectativa económica para la segunda mitad de 2026, apoyada por nuevas reglas para la inversión en proyectos de infraestructura —con participación público-privada— y por obras ya concluidas, como la refinería Olmeca, en Dos Bocas, que ha permitido fortalecer el abasto de combustibles en el mercado interno.

Esta semana, S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva de la calificación crediticia de México, aunque mantuvo la nota en moneda extranjera en “BBB” y en moneda local en “BBB+”.

Posteriormente aplicó el mismo ajuste a Pemex y CFE, sin cambiar sus calificaciones.

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La agencia explicó que el cambio responde al riesgo de una consolidación fiscal más lenta, derivada del bajo crecimiento económico, lo que podría acelerar el aumento de la deuda pública y elevar la carga de intereses.

Además, S&P Global Ratings consideró que Pemex y CFE necesitarán el respaldo financiero del gobierno federal, por lo que sus calificaciones continuarán alineadas con la evolución de a duda pública del gobierno.

GC