El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseveró que la reforma eléctrica “se queda como está”, esto, luego de que le explicara su iniciativa al enviado especial de Estados Unidos para el clima, John Kerry, quien “quedó satisfecho”.

“Estuvimos con el señor Kerry, el embajador de Estados Unidos en México (Ken Salazar), con empresarios, y se les explicó el porqué de esta iniciativa, y al parecer se sintieron atendidos y satisfechos”, aseguró el mandatario.

Las declaraciones de AMLO se produjeron unas horas después de que el funcionario estadounidense manifestara que la Casa Blanca seguirá de cerca la discusión de la reforma eléctrica propuesta por el jefe del Ejecutivo.

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Asimismo, manifestó que durante la “muy amplia” reunión en Palacio Nacional, le presentó al mandatario una serie de “ideas” sobre su proyecto de reforma, que, originalmente, establece limitar a 46 % la participación privada en generación eléctrica para favorecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“El tema de la reforma energética está sobre la mesa en México y planteamos con nuestro embajador, Ken Salazar, ideas de cómo esa reforma reflejará mejor los temas para avanzar de manera efectiva (…) formamos nuestro equipo, con Ken y la Casa Blanca para tratar de asegurar todo lo que surja de la reforma energética”, dijo la noche del jueves.

Kerry agregó que México se comprometió a proteger las energías limpias y respetar contratos hechos dentro de la reforma, que tal como está planteada ahora amenaza con violar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

En ese sentido, durante su conferencia matutina, AMLO mencionó que “sí se habló del tratado porque se dice que nosotros no estamos cumpliendo por este tema”. Le argumentó a los estadounidenses que su equipo negociador protegió la soberanía del petróleo en el T-MEC, que no hay nada que implique que México está incumpliendo en el sector eléctrico y que su Gobierno no puede “suscribir nada que signifique corrupción”.

Por lo anterior, indicó que la “reforma se queda como está”, y negó que hubiese aceptado que Estados Unidos crease un grupo para vigilar la reforma eléctrica.

“Hay cosas que tienen que ver con los principios, y hay un principio básico, que es el de la defensa de nuestra soberanía”, dijo.

La iniciativa, que ahora se discute en el Congreso, también causa polémica en Estados Unidos porque da prioridad a las plantas de la CFE sobre las renovables de privados, revisaría contratos previos y eliminaría los reguladores autónomos.

Por ello, Katherine Tai, representante comercial de Estados Unidos, avisó el jueves que analiza medidas dentro del T-MEC, si se avala la reforma.

Sobre ello, AMLO explicó que “no se trata de una iniciativa estatista ni expropiatoria”, porque busca “rescatar a Pemex y a la CFE por seguridad nacional”.

“El 46% del mercado eléctrico mexicano representa un volumen de generación superior al de todos los países de América Latina, con excepción de Brasil, sólo 46%. ¿Dónde está la estatización, si estamos compartiendo el mercado?”, manifestó.

El mandatario también respondió que “no es cierto que la iniciativa tenga que ver con promover las energías sucias”.

Citó que México sólo tiene tres plantas carboníferas que trabajan a 50% de su capacidad, que producen 0.35% de la  energía con carbón en China y sólo 2.1% de Estados Unidos.

“Estamos en condiciones de apoyar a la transición energética de la industria automotriz norteamericana en México, aportándole la energía limpia que requiera”, concluyó.

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