Especialistas en salud pública y economía respaldaron la aplicación de “impuestos saludables” a las bebidas endulzadas y al tabaco e impugnaron los argumentos de la industria encaminados a desalentar el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a dichos productos, como se plantea en el “paquete económico” de 2026.
En un pronunciamiento conjunto, los investigadores Juan Rivera Dommarco, Juan Carlos Salgado y Mishel Unar, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP); Luis Huesca, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD); Alejandra Macías, directora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), y Carlos Guerrero, economista de la salud de Economics for Health–Johns Hopkins University, aseguraron que dichos impuestos tienen como propósito principal reducir el consumo de productos nocivos, mas no incrementar la recaudación.
Te puede interesar: Impuestos a refrescos y tabaco pueden afectar al comercio minorista: Canaco CDMX
“Negamos que los impuestos saludables sirvan solo para fortalecer las arcas públicas. Su objetivo es disminuir el consumo y la evidencia mundial muestra que no están vinculados con un aumento del comercio ilícito”, afirmaron los especialistas, a través de un comunicado conjunto.
Los expertos añadieron que estos gravámenes son la medida más adecuada para prevenir enfermedades no transmisibles, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los expertos citaron estudios internacionales que confirman que las personas consumidoras responden a incrementos de precios con la reducción de su consumo.
Te puede interesar: Consumo de refrescos disminuirá 7% con aumento al IEPS
Estimaron que un aumento de 10% en el precio de la cerveza o de las bebidas azucaradas podría reducir su demanda en 12% y 10%, respectivamente, mientras que en el caso del tabaco, la caída sería de alrededor de 7%.
Además, los expertos advirtieron que los productos en cuestión representan una carga económica considerable, ya que los servicios de salud enfocados en atender sus consecuencias le cuestan a México casi 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB) en el caso del alcohol, poco menos de 1% por el tabaco y cerca de 2% por enfermedades relacionadas con el sobrepeso, la obesidad y el consumo de alimentos ultraprocesados.
Solo las bebidas azucaradas están vinculadas con 30% de los nuevos casos de diabetes en México, cuyo tratamiento absorbe cerca de 10% del gasto público en salud.
Te puede interesar: Ajuste del IEPS a los refrescos aumentará sus precios hasta 15%: embotelladores
“Esa carga económica es regresiva, pues afecta principalmente a la población de menores ingresos, que enfrenta gastos médicos directos, pérdida de productividad y desplazamiento de recursos destinados a bienes esenciales”, concluyó el comunicado.
GC





