La inversión fija bruta de México se contrajo 0.31% mensual en septiembre en términos reales (cifras desestacionalizadas), con lo que hiló dos meses consecutivos en negativo.

Con este resultado, el indicador encadenó dos meses consecutivos en terreno negativo y confirmó el deterioro del impulso que había mostrado a inicios del año.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el mal dinamismo se debió a que los gastos en construcción bajaron 2.58%, con lo que acumularon cuatro meses seguidos a la baja. Además, se trató del descenso más pronunciado desde octubre de 2024. La presión vino tanto de la construcción residencial, que cayó 3.94%, como de la no residencial, con una baja de 0.94%, lo que evidenció una pérdida de tracción más amplia en el sector.

A diferencia de la construcción, el gasto en maquinaria y equipo —de origen nacional e importado— registró un repunte mensual de 1.92%, tras el tropiezo de 3.39% observado en agosto. Este avance, sin embargo, no fue suficiente para compensar la debilidad en el resto de los componentes de la inversión.

En su comparación anual, la inversión fija bruta retrocedió 8.38% y sumó 13 meses consecutivos en negativo con cifras desestacionalizadas. El Inegi también revisó la caída de agosto: pasó de -8.86% a -9.41%, convirtiéndose en la más profunda desde diciembre de 2020, lo que refuerza la lectura de una contracción más severa de lo anticipado.

Banco BASE subrayó en un análisis que históricamente no se observan caídas superiores al 8.3% anual fuera de periodos de recesión. Episodios de este tamaño solo ocurrieron entre enero-diciembre de 1995, abril-junio de 2001, octubre de 2001, enero-noviembre de 2009 y febrero de 2020–enero de 2021.

Al interior del indicador anual, la inversión en maquinaria y equipo disminuyó 6.13%, con diez meses consecutivos a la baja, mientras que la inversión en construcción cayó 10.24%, acumulando 13 meses de retrocesos. Este último resultado fue el más severo desde enero de 2021.

Destacó particularmente la construcción no residencial, que mostró un desplome de 16.38% anual, también con 13 meses en negativo. En perspectiva histórica, caídas mayores al 10.24% solo se han registrado en periodos de crisis como 1995, 2001, 2020 y 2021.

Banco BASE atribuyó esta tendencia a la incertidumbre por las reformas constitucionales aprobadas en la segunda mitad de 2024, especialmente aquellas dirigidas a eliminar organismos autónomos y modificar el Poder Judicial.

A ello se suman las dudas sobre el rumbo de la relación comercial entre México y Estados Unidos, en medio de la política proteccionista de Donald Trump.

Otro factor que incidió en la caída de la construcción no residencial fue el menor gasto público en infraestructura física durante el primer año de la administración actual.

Según BASE, en los primeros diez meses del año el gasto en inversión física se redujo 29.1% en términos reales frente al mismo periodo de 2024. Se trata del mayor recorte desde 1995, cuando la disminución fue de 31.9% real.

Entre enero y septiembre, la inversión fija bruta acumuló una contracción de 7.32%, magnitud que solo ha sido superada en periodos equivalentes de 1995 (-35.68%), 2009 (-13.40%) y 2020 (-19.84%). La inversión en maquinaria y equipo mostró un retroceso acumulado de 7.96%, comparable únicamente a los episodios de 1995, 2009 y 2020, mientras que la inversión en construcción acumuló una baja de 6.54%, superada solo en 1995, 2001, 2009 y 2020.

Tanto para la inversión en maquinaria y equipo, como la inversión en construcción, las caídas acumuladas en 2025, históricamente solo son comparables con años de recesión en México”, concluyó BASE.

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