La inversión fija bruta en México habría encontrado un piso, aunque todavía no muestra señales suficientes para hablar del inicio de un ciclo de expansión sólido, de acuerdo con un análisis de Kapital.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en mayo la inversión fija bruta retrocedió 0.4% mensual, su primera caída en tres meses, debido principalmente a la debilidad de la construcción residencial.
A tasa anual, sin embargo, creció 2.4%, con lo que acumuló dos meses consecutivos de avances, después del aumento de 5.2% registrado en abril.
Para Kapital, este comportamiento marca un cambio frente a 2025, cuando la inversión llegó a registrar caídas superiores a 9%. De hecho, la institución financiera apuntó que la formación de capital habría encontrado un piso, aunque la recuperación todavía es incipiente y desigual entre sus componentes.
Una de las principales diferencias está en el desempeño de la inversión privada, pues este componente creció apenas 0.2% anual en mayo, después de avanzar 5.1% en abril. Entre 2022 y 2023 había registrado tasas de crecimiento de entre 6% y 17%, pero perdió dinamismo en 2024 y permaneció en terreno negativo durante buena parte de 2025.
Kapital indicó que la debilidad de este componente es relevante para la recuperación de la inversión, ya que representa más de 80% de la formación bruta de capital fijo. Además, señaló que su recuperación continúa siendo frágil, en medio de la cautela de las empresas ante la incertidumbre comercial y de política interna.
Por otro lado, el comportamiento de la inversión pública ha sido distinto y, después de registrar caídas cercanas a 27% durante 2025, creció 19.5% anual en mayo, con lo que se convirtió en el principal soporte del avance de la inversión total, según el análisis.
Kapital advirtió que este crecimiento debe tomarse con cautela, debido a que responde en parte a una base de comparación particularmente baja.
Asimismo, el repunte ocurre después de la conclusión de grandes proyectos de infraestructura y mientras avanza el proceso de consolidación fiscal.
La recuperación también comienza a reflejarse en las compras de maquinaria y equipo. Las importaciones de bienes de capital crecieron 4.7% anual en junio, luego de registrar caídas cercanas a 13% durante 2025. Para Kapital, este comportamiento apunta a una reactivación gradual de la inversión empresarial, aunque todavía insuficiente para hablar de un nuevo ciclo de expansión.
En tanto, el mercado laboral de la construcción muestra una señal similar, pues luego de las caídas de alrededor de 8% anual registradas durante 2025, el empleo formal del sector creció 1.2% anual en julio de 2026, lo que refuerza la evidencia de una recuperación de las actividades vinculadas con la inversión.
Sobre la confianza empresarial, considera que todavía refleja cautela, ya que el indicador se ha estabilizado durante 2026 e incluso ha rozado terreno positivo, después de permanecer negativo durante buena parte de 2024 y 2025, aunque sin consolidar una mejora sostenida.
Con este panorama, la institución financiera mantuvo una lectura de estabilización y no de expansión, pues el regreso de la inversión a tasas anuales positivas representa un cambio frente a la debilidad de 2025, pero la caída mensual registrada en mayo y el bajo crecimiento de la inversión privada muestran que el repunte todavía no tiene suficiente fuerza.
Cabe mencionar que para Kapital, el desempeño de la inversión seguirá condicionado por la incertidumbre comercial, la revisión del T-MEC y la evolución de la política interna, factores que pesan sobre las decisiones de largo plazo de las empresas.
En tanto, el gasto público puede sostener el avance en el corto plazo, aunque su capacidad de impulso está acotada por el proceso de consolidación fiscal.
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