La inseguridad pública sigue siendo el principal obstáculo para el crecimiento de la economía mexicana, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) subrayó que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para contener la violencia, los resultados han sido insuficientes.
Lo anterior, añadió, ha llevado a que aumente la percepción de inseguridad entre la población. De hecho, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU), en junio, 63.2% de la población mayor de 18 años consideró que vivir en su ciudad es inseguro, el nivel más alto desde diciembre de 2022. Además, 57.9% de los encuestados cree que la situación de seguridad se mantendrá igual o empeorará en los próximos 12 meses.
El CEESP subrayó que esta percepción se relaciona con un aumento en la victimización: en el primer semestre del año, 30.8% de los hogares mexicanos reportó al menos que un integrante fue víctima de algún delito, frente al 25.9% registrado en el mismo periodo de 2024.
La desconfianza hacia las instituciones de seguridad también ha crecido. Hasta 53.0% de la población consideró poco o nada efectivo el trabajo de la Policía Preventiva Municipal, por encima del 50.4% que opinaba lo mismo un año antes. Las opiniones negativas también aumentaron respecto al desempeño de las policías estatales y de la Guardia Nacional.
Así, la corrupción se mantiene como el tercer mayor obstáculo para hacer negocios en México, al generar mayor incertidumbre y frenar la inversión productiva.
La ENSU revela que en el primer semestre de 2025, 13.5% de la población adulta tuvo contacto con autoridades de seguridad pública, de las cuales el 45.2% reportó haber sido víctima de algún acto de corrupción.
En este contexto, el CEESP apuntó que “es claro que reducir la inseguridad es uno de los desafíos más difíciles para el país, toda vez que se ha consolidado como uno de los principales factores que puede obstaculizar el crecimiento económico”.
Agregó que la violencia y la impunidad en el país son ya notorios a nivel global, dado que cinco de las ciudades más violentas del mundo en 2025 se encuentran en México, según el ranking del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia.
“Combatir la inseguridad no es cosa fácil, pero es una necesidad inmediata. Es urgente una estrategia que contemple una mejora del sistema de seguridad pública y procuración e impartición de justicia. Sin embargo, la aprobación de la reforma judicial podría limitar avances importantes en materia de seguridad.
“Es fundamental fortalecer los recursos destinados a seguridad”, destacó.
No obstante, acentuó, el ajuste del gasto con el objetivo de reducir el déficit podría inhibir avances en esta materia.
Según cifras de la Secretaría de Hacienda, en el lapso enero-junio el gasto destinado a Asuntos de Orden Público y de Seguridad Interior se contrajo 13.3%, después de que en el mismo lapso del año pasado aumentara 31.1 por ciento.
Eso, mientras “reducir la inseguridad es fundamental para impulsar la inversión y el crecimiento económico”.
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