Deficiencias en infraestructura, conectividad y logística son elementos que detienen la inversión en México; sin embargo, la mayor afectación viene de la “creciente intranquilidad” y la mayor inseguridad pública, señala el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“El abatimiento de la inseguridad es uno de los mayores desafíos para el país en el futuro y quizá el más difícil. ´
“En años recientes, y posiblemente más en los últimos meses, los problemas de seguridad pública se han consolidado, en opinión de los especialistas en economía del sector privado, como el principal factor que puede obstaculizar el crecimiento económico”, apuntó el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Lo anterior, luego de que la semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana para el segundo trimestre del año.
De acuerdo con el informe, 62.3% de la población mayor de 18 años consideró inseguro vivir en su ciudad, porcentaje menor al del mismo lapso del año pasado (67.4%), pero se mantiene elevado.
“Dados los elevados niveles, cabe preguntarse si el avance puede considerarse un éxito. En opinión de este Centro no lo es”, expuso en su análisis económico ejecutivo semanal.
El CEESP fundamentó que los elevados e inéditos niveles de violencia, el fortalecimiento del crimen organizado, la extorsión y la constante impunidad que prevalece en el sistema de justicia “atentan contra la paz, la estabilidad y el bienestar de la sociedad” y esta tendencia del crimen en México son globalmente notorias.
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El golpe es más duro para las empresas nacionales, añadió el Centro, el cual acentuó que en algunas ocasiones “se dice que a muchas empresas interesadas en invertir en México no las ahuyenta la inseguridad pública ya que están preparadas para ello, debido a sus operaciones internacionales en lugares donde el problema es similar.
“Pero no es el caso de las empresas mexicanas especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes)”, dijo el Centro, el cual resaltó que combatir la inseguridad no es cosa fácil, pero es una necesidad impostergable para el progreso social y económico, especialmente en lo que se refiere a la actividad de las pymes.
En ese sentido, agregó que “es urgente una estrategia nacional efectiva e integral que sea explícita para la ciudadanía, con una mejora del sistema de seguridad pública, procuración e impartición de justicia y la consolidación de la autonomía, independencia y eficiencia de la Fiscalía General, y de las fiscalías de los estados, que garantice la justicia expedita cotidiana”.
“También son necesarios mecanismos seguros y accesibles para promover la participación ciudadana y fortalecer la denuncia a fin de reducir la llamada cifra negra; el gobierno debe poner en marcha estrategias claras para garantizar la seguridad en zonas específicas, como aquellas de mayor tránsito de mercancías, paso de migrantes y otros puntos logísticos clave. Otro aspecto es la necesidad de ordenar y mejorar los cuerpos.
“La garantía de la seguridad pública es indiscutiblemente la principal obligación del Estado en todos los regímenes democráticos y México está lamentablemente fallando. Es por la dignidad y tranquilidad de la población y también es fundamental para impulsar la inversión y el crecimiento económico que permitan el progreso social”, concluyó el CEESP.
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