Pese a registrar una reducción en los primeros quince días de mayo, la inflación se disparó a 6.17% a tasa anual (frente al mismo periodo de 2016), la cifra más alta desde 2009. El resultado reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) fue mayor al esperado por analistas, quienes anticipaban una tasa de 6.1% para el periodo. La inflación subyacente, a tasa anual, se disparó a 10.71%, presionada por los precios de las frutas y verduras, los energéticos y las tarifas autorizadas por el gobierno federal. La subyacente, que subió a 4.75%, se vio presionada por las mercancías. Los 10 productos que más subieron de precio en la primera quincena de mayo fueron: colectivo, jitomate, huevo, detergentes, aguacate, automóviles, restaurantes y similares, loncherías y fondas, vivienda propia y el pollo. La inflación registró una variación negativa en los primeros quince días del mes comparada con la última quincena de abril de 0.34%, la segunda baja quincenal en el año; sin embargo, no fue suficiente para aminorar el impacto anual. Cabe recordar que los analistas anticipan que en julio llegará el pico más alto de la inflación, para empezar la tendencia descendente. El propio gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, anticipa que en 2018 ésta convergerá a 3%.