Analistas de Estudios Económicos Banamex anticipan que la inflación general anual repuntará a inicios de 2026, como consecuencia de incrementos a impuestos, de aranceles estadounidenses y de gravámenes aplicados por México a países con los que no tiene tratado de libre comercio.
De acuerdo con los economistas, este entorno tendría un impacto más directo sobre el componente de mercancías, en un contexto de ajustes fiscales y comerciales.
Sin embargo, los especialistas consideran que, conforme avance el año, estas presiones se verán parcialmente contrarrestadas por la apreciación del tipo de cambio, la relativamente baja inflación de precios al productor y la debilidad del crecimiento económico que prevalecería, factores que limitarían un mayor traslado a los precios al consumidor.
Este análisis se dio a conocer en una nota oportuna, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la inflación general en México desaceleró a 3.72% anual en la primera quincena de diciembre, desde el 3.99% anual observado en la segunda mitad de noviembre.
En términos quincenales, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 0.17%, lo que representó su segunda quincena consecutiva a la baja y su menor nivel para un periodo igual desde 2021.
Por el lado de los servicios, los analistas de Banamex señalaron que la inflación anual aún se mantiene alejada de su promedio histórico, presionada por el incremento acumulado de los costos laborales, incluyendo la continuación de la política de aumentos significativos al salario mínimo, con un crecimiento previsto de 13% para el siguiente año.
No obstante, bajo este contexto, estiman que la disminución de presiones se consolidará en la medida en que la generación de empleo se mantenga modesta y los incrementos salariales reales sean similares a los observados en años previos.
Así, los economistas pronostican una disminución gradual del componente subyacente después del repunte esperado a inicios de 2026.
En cuanto a la inflación no subyacente, detallaron: “Para la inflación no subyacente anual, proyectamos que seguirá con incrementos moderados, lo que respondería a aumentos en la inflación de agropecuarios, mientras que proyectamos que la inflación de energéticos se mantendría baja relativamente estable, por la disminución estimada de las referencias internacionales”.
“Estimamos que la inflación general anual se ubicará alrededor de 4.5% en el primer trimestre, y que posteriormente registre una tendencia gradual a la baja para cerrar 2026 en 4.2% y la subyacente en 4.1%”, señalaron.
El escenario base incorpora tanto los choques fiscales y comerciales como los factores que moderarían su impacto a lo largo del año.
Entre los riesgos al alza, Banamex destacó efectos mayores y/o de segundo orden de los incrementos en impuestos, que podrían derivar en una aceleración mayor a la estimada de la inflación de mercancías.
Igualmente, señalaron la posibilidad de un mayor traspaso del incremento al salario mínimo hacia otros salarios, lo que podría frenar la desaceleración de la inflación de servicios, además de condiciones climatológicas y sanitarias desfavorables que presionen los precios agropecuarios.
En contraste, como riesgos a la baja, los analistas consideran efectos mayores a los previstos de la holgura económica sobre los precios, así como la posibilidad de que la inflación de productos agrícolas regrese a su media más lentamente, en un escenario de condiciones climatológicas favorables.





